martes, 21 de julio de 2009

De madres e hijos...

Escena 1

Un living grande. Alrededor de una pequeña mesa de mármol hay un sofá amplio y dos sillones haciendo juego con el sofá. En un rincón sobre una cómoda hay un teléfono. En el fondo se ve una amplia mesa con ocho sillas alrededor.

Suena el teléfono. Después de unos segundos entra por la puerta de calle Ana, la dueña de casa. Con urgencia deja la cartera sobre un sillón y atiende el teléfono.

ANA: - Hola...Ah hola mamá, como andas?... Yo bien acabo de llegar. Fui a llevar a Luisito a la casa de un amigo. Si. Cómo?, bueno mañana paso por allá... A qué hora tenés turno con el médico? Entonces esperame a las tres... No mamá ya te dije que esta noche no puedo...Casualmente ya están por llegar las chicas. Hace mucho tiempo que no nos vemos y aprovechamos que Olga volvió de España para reunirnos...
(Suena el timbre de calle)
...Te corto que llaman a la puerta. Si si mañana te cuento... Chau hasta mañana... (cuelga el tubo)
...Ya voy (antes de abrir grita riendo)...Quién sos?
(del otro lado se escucha: - Soy yo Olga)
...(abre la puerta)...Olga querida...Bienvenida (se abrazan)

OLGA:(ríe feliz)- Anita, por Dios cuánto tiempo!
ANA: -Sentate por favor (se sientan en el sofá)... Me tenés que contar todo!
OLGA: -por lo visto soy la primera... Uy que tonta, me olvidaba... Siento mucho lo de Raúl, se lo que significaba para vos...
ANA: (triste) Gracias querida... si, la verdad que no estuve nada bien... Que hermosa carta me escribiste (le toma las manos) me hicieron tanto bien tus palabras... (Olga la abraza)... Te extrañé tanto!. (volviendo para distenderse) Pero contame, cuándo regresaste?
OLGA: - El lunes
(suena el timbre de la puerta)
ANA: -Quién será?
OLGA:- Rosa
ANA:- No, si Rosa siempre era la última en llegar... Tiene que ser Mónica (Ana se levanta para abrir)
OLGA: - Dejá que voy yo... (se acerca a la puerta) Rosa?

(-No Mónica se escucha...) (Olga abre) ... Moni!!

MONICA: - Volviste!! (se abrazan)... Españolita querida (ríen)... Pues cómo anda todo por allá en la Madre Patria? (con acento español) Te quedó el acento? Como adoro escuchar a un gallego, son tan sensuales! (risas)
ANA:(que se quedó sentada) Y para la dueña de casa no hay abrazo?
MONICA: -Ana perdoname (se besan)
ANA: - Cómo andas vos?
MONICA: -Muy bien, imaginate, nos reencontramos después de tanto tiempo todas juntas! Rosa no vino. Qué lindo pensar que nada cambia. Cada vez que nos encontrábamos ella siempre llegaba tarde
ANA: - No Moni en treinta años se cambia mucho. Todas cambiamos.
OLGA: -Así debe ser no? No podemos ser como cuando íbamos al secundario (ríe) no olvidemos que ya no somos ninguna adolescentes, ya tenemos cuarenta largos años cada una.
MONICA: -Yo sin embargo añoro tanto aquellas épocas. No por la edad no, no le tengo miedo a los años. Pero no sé, me gustaba ...una era tan tan alegre.
ANA: -Bueno me parece que nos estamos poniendo un poco nostálgicas y eso no puede ser (se para) voy a poner música... (se acerca a una compactera y pone un compact) (suena el timbre)...Llegó por fin (abre la puerta)
ROSA:- Hola Ana!
OLGA: - Estamos todas (mientras se saluda con Rosa)
ROSA: - Ay chicas perdonen la demora, es que vengo de trabajar...Dios mío pensé que no llegaba más acá... Tuve que venir caminando ... Y la gente cómo esta!... todos quieren llegar primero... apurados te llevan por delante (Todas se quedan mirando a Rosa)... Aparte ahora que el ómnibus aumentó, Dios mío cómo esta todo de caro...

(Como si se hubiera puesto de acuerdo Ana, Mónica y Olga rien a carcajadas)... Qué pasa dije algo gracioso?

ANA: - Me parece que empieza a ser cierto eso de que nada cambia... Lo que pasa Rosita que hace tanto tiempo que no no estamos juntas que sería lindo que habláramos de algo más alegre.
ROSA: Ay perdonen tiene razón. Yo siempre la misma mala onda, como me dicen mis chicos... Y bueno que le vamos a hacer ustedes ya me conocen...
MONICA: -Nada hay que perdonar...
ROSA: - Olga contanos vos algo de tu viaje!
MONICA: -Eso! Cuánto hace que no venían por aquí?
OLGA: - El mes que viene se cumplen cinco años, el quince de Enero, el día de mi cumpleaños.
MONICA: -Ya cinco años?
ROSA:- Y Esteban y Carlos cómo están?
OLGA: - Carlos está bien, pero Esteban pobrecito se siente perdido, cuando nos fuimos él tenía diez años. Tuvo que dejar a los amigos de acá primero y ahora a los de allá. Es muy brava la edad que tiene!
ROSA: (asintiendo) Decimelo a mí. El mío de 13 no saben cómo está! Los chicos de ahora no son como en nuestra juventud... son tan mal educados...
MONICA: -Ana y Luisito dónde está?
OLGA: (sorprendida) - Quién es Luisito?
MONICA: -Cómo no sabés que Ana tiene un hijo de ocho años?
OLGA: (feliz) - Ana! (la abraza) No sabía nada, lo tenías escondido! ... Qué feliz debés estar!
ANA: (con mucha emoción) Sí! lo quiero tanto... Ahora está en la casa de un amiguito, pasa la noche allá.
MONICA: - Si lo conocieras Olga... nunca vi a un niño tan cariñoso y alegre.
ROSA: - Qué es ese ruido que viene de afuera?
MONICA: (se acerca a la ventana que da al jardín) (alegre) Chicas! está lloviendo... que lindo! ... Me encantan los días de lluvia!!
ROSA: (parándose y con tono de protesta) - Justo ahora llueve? Tengo a mi hija más chica en un cumpleaños en el club... qué barbaridad! se va a mojar y a embarrar toda...
OLGA: (tranquilizándola)- Rosi no es para tanto, dejála que se divierta...
ROSA: (atacándola)- Sabés lo que pasa querida, que después la que tiene que lavar soy yo!
ANA: - Rosa, tranquila, Olga te lo dijo bien, no es para que te pongas así.
ROSA: - Disculpame Olga, es que estoy tan cansada... Trabajo todo el día y cuando vuelvo a casa tengo a cuatro mocosos que me exprimen las pocas energías que me quedan. No es fácil cuando se tienen cuatro hijos que mantener. Ni se puede pensar en tener una persona de afuera que la ayuden a una...
OLGA: (se acerca a Ana)- Contame de tu hijo Ana... Me muero por conocerlo!
ANA: (titubeante) - En realidad es... adoptado y... es especial...
OLGA (tomándole las manos) - Hace más de treinta años que somos amigas... Me muero por conocerlo!...
ANA: (se para de un salto y toma un portaretrato que hay sobre una cómoda)- Tomá!
(Le da la foto. Luis padece el Síndrome de Down)

OLGA: (ríe contenta)- Ana que hermoso es!
ROSA: (compadeciéndose) -Es de buenito el pobrecito!
MONICA: (grita) Rosa!, decís pobrecito como si tuviese lepra por favor!
ROSA: - Ana no me mal interpretes. Yo lo conozco bien a Luis y me parece adorable...
ANA: (la interrumpe enérgica, pero en sus ojos se ve mucho amor)- Mira Rosa, se bien a que te referís, pero dejame decirte que Luisito es para mí lo más importante en este mundo... (se para y camina por la sala)...Sólo Dios y Raúl que en paz descanse saben lo que tener un hijo significaban para mí. Lástima que Dios no quiso que tenga un hijo mío propio...
ROSA: (se acerca a Ana) - Perdoname querida...
ANA: - Lo amo tanto Rosa... Es el mejor hijo que me podría haber regalado la vida.
MONICA: (secándose las lágrimas de sus ojos)- Siempre termino así que tonta!
OLGA: - Bueno chicas, basta de sensiblerías, por favor... Adivinen que les traje de España? (mientras saca tres paquetes de su cartera)
MONICA: (riendo) - Qué son?
OLGA: -Adivinen! vamos...estuve en Málaga...
ANA: - Málaga, Málaga...
ROSA: (riendo como adivinando el acertijo) Claro chicas... abanicos!!

(Olga reparte los abanicos)

ANA: - Abanicos... las “malagueñas”, nuestro baile de quinto año!

(Ya las cuatro con abanicos se ponen a bailar alrededor de la sala) (Ríen divertidas y felices) ... Olguita que lindo... cuántos recuerdos!.
MONICA: - Yo tengo fotos de esa fiesta. El otro día casualmente estaba mirando el álbum del secundario y ahí estábamos... Qué épocas chicas!
OLGA: - Cómo las extrañé!... Cuando estábamos en el avión volviendo, le miré los ojos a mi hijo y lo vi emocionado...Sé que ansiaba volver a la Argentina, como mi marido y yo... Argentina, que maravilla!
ROSA: - Decís Argentina como si fuese un gran país...
OLGA: - Y lo es!, o no?
ROSA: (ríe irónicamente) - No te creas. Yo si estuviera en tu lugar me hubiese quedado en Europa...
OLGA: - No digas eso. No sabés lo difícil que es vivir lejos de tu gente... No cambiaría mi país por nada.
ROSA: - Sin embargo te fuiste.Tuviste la posibilidad de irte y no la desaprovechaste. No te critico. pero no me vengas con sentimentalismo patrios baratos querida... Hay que reconocerlo!, este país está cada día más insufrible...
OLGA: - Rosi me extraña... no es así. Agradecé poder vivir en un país tan bello como el nuestro...
ROSA: (exaltada) - Agradecer... a quién?, no! A nuestros políticos de mierda que nos roban... Decime, vos sabés lo que es vivir en este país?... Claro la señora se fue a pasar una largas vacaciones a España por años y ahora se cansó. Pero no te das una idea de lo mal que estuvimos los que nos quedamos acá. Mientras vos vivías los lujos y la abundancia europea, nosotros padecíamos la pobreza, la burla de nuestros dirigentes... Un horror.
ANA: (retándola) Rosa!, no seas envidiosa...
OLGA: - No Rosa no me envidies por el amor de Dios (se pone de pie y camina por la sala)... Yo no me fui a España por que quise... A mí (se quiebra) a mí me echaron... Querés saber por qué me fui de verdad?
ANA: - No Olguita no lo digas, no tenés por qué decirlo. Rosa últimamente está muy desubicada.
MONICA: - Olga no me asustes. Acaso no se fueron porque Carlos iba a hacer el negocio de su vida allá con la condición de que se fueran a vivir a España?
OLGA: - No Moni... Todo eso fue mentira. Fue lo que se dijo en aquel momento para esconder nuestro secreto. Es larga la historia de lo que pasó... Fue una mafia... Nos amenazaban diariamente a cualquier hora del día... Teníamos mucho miedo. No nos sentíamos seguros en ningún lado. Decían que iban a matar a Esteban... Sabían a que escuela iba... sus horarios, todo. Una mañana nos levantamos y nos llamaron por teléfono los vecinos del campo diciendo que habían incendiado nuestra casa. Primero pensamos que había sido un accidente. Nuestro casero murió. A los dos días nos llamaron expresando que si no nos íbamos del país nos iban a incendiar también la casa de acá... Finalmente, en cierta oportunidad que yo volvía de llevar a Esteban al club, al bajar del auto, dos muchachos, a los que no les pude ver la cara, me asaltaron y me golpearon dejándome tirada en el suelo. Yo estaba embarazada. Sólo Carlos y yo lo sabíamos. Lo perdí. Fue entonces cuando dijimos basta...
MONICA: - Que horror Dios mío!
OLGA: - Así que decidimos que lo mejor era irnos...por un tiempo. Si nos hubiéramos quedado hubiera sido suicida. El se contactó con unos amigos argentinos en España y nos arreglaron todo... No saben lo doloroso que fue este tiempo para nosotros. Y lo triste que era estar a miles de kilómetros de distancia de los afectas pensando que inclusive quizás ya nunca más podríamos regresar (se quiebra nuevamente) Ya no lloro más, ya lloré mucho. Noche tras noche lloraba sintiéndome incómoda en un país el cual siempre me resultó extraño. Ya no confiaba en nadie. Estaba tan traumada por lo que había pasado aquí que no pude tener ni siquiera una amiga. Sentía por momentos que no iba a poder sobrellevar tanta soledad. Pero aguanté... me hice fuerte. Gracias a Dios, a Esteban a Carlos... Yo sabía bien que ellos me necesitaban... tenía que intentar íntegra por ellos y lo logré...
MONICA: - Y nunca hicieron la denuncia... nunca supieron quiénes eran y por qué?
OLGA: - Decenas de denuncias. Nunca una respuesta ni una investigación seria... Una mafia era todo lo que nos decían... Pero nunca supimos los motivos reales.
ROSA:- Nunca supe nada de esto Olga. Si yo lo hubiera sabido...yo... yo no quise herirte, lamento mucho todo el dolor que padecieron.
OLGA:- Gracias, pero ya todo pasó. Estamos tratando de olvidarlo. No podemos vivir sintiéndonos perseguidos toda la vida, no les parece?
MONICA: (tratando de cambiar de tema) (riendo) - Olga! ( se le acerca) No lo viste por ahí a Imanol Arias... Amo a Imanol! (Todas ríen)
OLGA: - No vi a otros actores pero a él no tuve la suerte de encontrármelo...
ANA: - Moni nuestra amiga romántica...
ROSA: - Si la más romántica de todas, la más alegre... Siempre levantándonos el ánimo a todas que espíritu!
MONICA: (se para y camina hacia la ventana) - No te creas... ya no soy la jovencita alegre de hace treinta años... me casé tan chica! ... qué tonta fui no?... Los años y las realidades cotidianas te quitan fuerzas, ganas... Hasta el sentido del humor!... Se acuerdan el humor que yo tenía?
OLGA: - Cómo no nos vamos a acordar?... jamás me reí tanto como con vos... En la escuela, tus chistes, tus actitudes tan graciosas. Pero a mí lo que más me gustaba de vos era tu sensibilidad tan a flor de piel. Recuerdo como siempre reías y llorabas con cada una de nuestras cosas como si fueran tus propios asuntos...
MONICA: - Es como yo digo... pero gracias al cielo perdí toda esa sensibilidad de mierda.
ANA: - Mónica qué estás diciendo?, no te reconozco!... De qué te podés arrepentir vos? y justo de tu sensibilidad renegás?. Mirá la familia hermosa que formaste gracias a eso... Olga, vos hace mucho que no ves a los hijos de Moni?... Son los dos una maravilla. Luis el mayor tiene su sensibilidad. Es el calco de su madre hace treinta años atrás.
OLGA: - Tan sensible?, que bueno... Tiene novia?... por que desde que llegué mi sobrina se me queja de que los chicos de hoy son tan groseros... Los podemos presentar (ríe) Qué te parece Moni?, a lo mejor, quién sabe?
MONICA: - No! Luis ... este... él es muy exigente con las chicas... Le gustan las chicas con su misma sensibilidad.
OLGA: - Pero mi sobrina es re sensible... Tan romántica. Vive soñando con casarse y tener hijos...
MONICA: (casi agresiva) - No! ... Luis no... (El silencia invade la sala. Mónica está por quebrarse)... Yo... yo no tengo una familia ideal como ustedes creen. Hay cosas que a una le pasan sin saber cómo ni por qué...Yo también tengo mis secretos.
ROSA: - Que decís... Que vas a tener secretos vos! Yo te conozco muy bien y a toda tu familia. Son la envidia del pueblo.
ANA: (se para)- Ya vengo (sale, a los poco segundos vuelve a entrar) (a Olga) Mirá ( Le muestra fotos) Acá están los dos grandes amigos juntos...
OLGA: (sorprendida) - Quién este muchacho tan buen mozo que está con Luisito?
ROSA: (acercándose) - Ese es Luis, el hijo de Mónica.
(Olga sigue mirando fotografías)
ANA: - En esta están los tres, ella es Inés.
OLGA: - Moni tenés dos hijos bárbaros...
ROSA: - Inés ya es pediatra. Todos los niños del pueblo la adoran.
ANA: - Además se está por casar!
OLGA: - Qué bien, qué orgullosa tenés que estar de ellos!
MONICA: - Sí, Inés es una gran hija (ríe con ironía) Una me tenía que salir buena!
ROSA: - Mónica cómo estás hoy, qué te pasa?
ANA: (enojada) - Lo que pasa es que es una madre egoísta e intolerante!
OLGA: - Chicas por Dios, qué sucede con ustedes?
ANA: (tratando de calmar la situación) - Nada no pasa nada...
MONICA: (a Ana) - Me estás atacando, qué es lo que te pasa conmigo?
ANA: - Es que me da bronca que seas así!... Sos una mujer maravillosa y tu familia igual. No sé que motivos tenés para haber perdido el humor!... Moni, tenés un paraíso delante de tus ojos y no lo ves...
MONICA: - Tengo mis motivos para estar así. Además ya no creo en esos paraísos de nuestra idealista juventud...
ANA: - Muy bien como quieras. Si querés sentir lástima por vos misma hacelo, allá vos, pero no cargues al resto con eso...
MONICA: - Jamás me burlé de tu dolor, al contrario... No es justo que me trates así... Tengo mis razones para no ser feliz, y basta!.
OLGA: (tranquilizándola) - Moni querida, somos amigas... Estamos para escucharnos y ayudarnos... Querés contarnos qué es lo que te tiene tan mal?
ANA: (parándose y caminado por el living como si no se hiciera cargo de lo que dice)- Su hijo tal vez?
ROSA: - Ana, qué decís? si vos mejor que nadie sabés que Luis es un chico genial.
ANA: - Yo lo sé!... claro que lo sé... Y vos Mónica, lo sabés no?
MONICA: (nerviosa) - Qué te pasa con mi hijos...que sabés de él?
OLGA: - Ana no me gusta que hables así, como en secreto... Si tenés algo que decir decilo...
ANA: (enérgica)- Amo a ese chico!... Lo quiero como a mi propio hijo...
MONICA:(agresiva) - Pero no lo es! así que no entenderías... Tu hijo sí que es bueno... puro... inocente.
ANA: - Y tu hijo qué por el amor de Dios! Estaría orgullosa de tener un hijo como el tuyo...
MONICA: (sin poder controlar sus nervios) - Yo no!... Luis no es como ustedes piensan... (camina por la sala muy triste)... Año tras año me quise convencer que Luis era bueno como ustedes dicen... Desde que nació, con Jorge, le dimos todo nuestro amor... Nunca le faltó nada, jamás... Y a ustedes les consta... Vivíamos para él. Incluso como de niño era débil y siempre enfermaba nos ocupamos más de él que de la pobre Inecita...
...Qué vergüenza Dios mío!... cómo nos pudo hacer esto a su padre y a mí!.
ROSA: - Pero qué les hizo mujer?
MONICA: (se quiebra)- Me da tanta vergüenza... Hace años que lo vengo callando pero ya no aguanto más... mi hijo es ... él es ... maricón! (llora)
ROSA: (grita)- Qué?
ANA: -No!
OLGA: - Es cierto eso?
ROSA: (compadeciendo) - Pobre Moni... y yo que me quejo de los míos.
ANA: (enojada, a Mónica)- Cómo podés ser tan cruel!
MONICA: - Te prohibo que me hables así!
ANA: - Y yo te prohibo que hables así de tu hijo!
MONICA: - Vos no sabés nada!
ANA: - Sí que sé... Sé que tu hijo hace quince años que está viviendo en un infierno, llorando y muriendo día tras día, pensando que su madre lo odia. La persona a la que más quiere en el mundo y por la que haría cualquier cosa lo odia. Y lo más terrible es que aparentemente es cierto! (nadie habla, todas quedan paralizadas por la situación) (acercándose a Mónica) ... Decime una cosa, vos sabés que Luis intentó en varias oportunidades quitarse la vida?... No que vas a saber vos si jamás hablaste de esto de frente con él. Lo único que hiciste fue rechazarlo. No chicas, el no es maricón. Sólo es un joven que sufre por que ve sufrir a su familia, por que padece un dolor que él no eligió, contra el que luchó toda su vida por evitarlo pero que se da cuenta que es lo que le tocó en la vida... Ojalá todos los jóvenes fueran HOMBRES como Luis!. YA no quedan de esos valientes y luchadores que aman de verdad sin esperar nada a cambio... sólo un poco de amor. Y que recibe en respuesta? El rechazo y la discriminación de una familia y de una madre que nunca lo comprendieron ni le dieron ese abrazo que tanto anheló toda su vida...
( Olga y Rosa muestran su dolor acompañando a sus amigas)
(Mónica se queda inmóvil mirando por la ventana con la mirada perdida)

OLGA: - Cómo sabés todo estos vos Ana?
MONICA: (con voz apagada) - Hace un tiempo discutió con su padre y conmigo y lo echamos de casa. Dijo que se había enamorado de un hombre y ese hombre de él... No quiero ni pensar en qué horrible lugar estará, ni que horribles cosas estará haciendo!
ANA: - Querés saber dónde está tu hijo? ... Quién lo quiere saber, la hermosa y tierna Mónica que yo conocí y a la cual quiero o la inquisidora e intolerante Mónica?
MONICA: (sin dejar de mirar la lluvia) - Ya no sé ni quien soy!
ROSA: - Vos cómo sabés dónde esta Anita?
ANA: - El está acá...
OLGA: - Cómo acá?
MONICA: - Cómo me pudiste hacer esto?
ANA: - Es mucho el afecto que siento por vos, pero también quiero a tu familia y no voy a ser cómplice de tus locuras... Sí, llorando llegó a casa un día, desesperado a punto de intentar una vez más quitarse la vida. Estaba pálido pobrecito, como drogado. Me contó que lo habían echado. Yo de sus inclinaciones sexuales ya sabía...
MONICA: - Cómo lo sabías?... Por qué a vos?
ANA: - El sabe que yo lo quiero y ni hablar de lo que lo quiere Luisito. Ese es el apodo de él, se lo puse por Luis, su verdadero nombre no es ese... Cuando mi marido murió mi hijo era muy chiquito. Luis pasó a partir de ese momento a ser su gran referente masculino. Un poco su hermano mayor, un poco su amigo... Se tienen mutua adoración! (ríe recordando) Yo siempre digo que son como Alejandro Magno y Aristóteles... se acuerdan que la vieja de Historia nos contaba siempre esa íntima amistad entre estas dos grandes personalidades... Luis no quería molestar quedándose aquí, pero Luisito se lo suplicó y yo obviamente no pude ni quise oponerme. Y sí Moni... Luis cometió el gran pecado de buscar la felicidad, de intentar animarse alguna vez en su vida a ser ser feliz... Amar y ser amado. El siempre los admiró mucho a vos y a Jorge. Vos sabías que siempre su mayor sueño fue casarse, tener hijos y formar una familia hermosa como la de ustedes?... Vos te crees que es fácil para él aceptar que no lo podrá tener nunca? Hasta pensó en ser sacerdote para escapar de tanto dolor y poder canalizar así su sensibilidad... Pero sí es cierto hay un muchacho que se enamoró de él, que lo quiere bien... Y él se siente amado se siente vivo y aceptado...
MONICA: - Pero no te das cuenta que eso es antinatural?
ANA: - Y vos no te das cuenta que tu hijo está pidiendo a gritos que lo quieras? Busca amor!
MONICA: - Ese no es el camino para buscar amor!
ANA: - Es que ya no tiene más caminos... Ya recorrió todos,pidiendo ser querido de verdad y todas las puertas se le cerraban y las que no sólo le tiraban migajas y sobras... Como madre de Luis, debés saber que él es un chico distinto! Su corazón no se conforma con migajas... él quiere plenitud.
ROSA: - Pero Ana eso es pecado... Vos sos católica práctica... me extraña que se lo aplaudas...
ANA: - Yo no aplaudo, pero tampoco condeno, y menos cuando bien o mal lo hace por buscar amor. Acaso somos todas santas nosotras?
ROSA: - No sé, será que me parece un pecado tan grave y yo desde chica le temo tanto al infierno... cómo será el infierno?
ANA: - Vos querés saber como es el infierno?. preguntale a Luis. El te puede contar muy bien como es. Dónde te crees que vivió los últimos quince años de su vida? (a Mónica)... Nunca te pusiste a pensar por que tu hijo siempre tiembla?... Tiembla de frío. Es el frío de aquellos que no se sienten amados... Ese es el verdadero infierno Rosita.
OLGA: - Pobre Luis, cuánto dolor!
MONICA: (a Rosa) - Siempre miré a tus hijos, con sus noviecitas, tan hombrecitos ... yo quería que Luis fuese así... Siempre encerrado en su mundo, en sus libros. Nunca me animé a preguntarle que le pasaba, tenía miedo que me pregunte o que me cuestione o que me pida algo que como madre yo no podía darle. Inés fue siempre tan dócil, tan compañera, pero Luis... Sé que para ustedes debo ser una madre muy egoísta no?, puede ser... El es nuestro único hijo varón y con Jorge esperábamos con el apellido y esas cosas... No sé... Una planifica tantas cosas para sus hijos y se jacta diciendo que hace todo por la felicidad de ellos, pero a la primera demostración que lo que ellos desean no estaba en nuestros planes... Ahí sí hay que demostrar que una es “madre” con todas las letras... De verdad quiero que sea feliz, pero ya es tarde... Lo he perdido no?
ANA: (alegre) - De veras quieres su felicidad? ... No Moni, no lo has perdido en absoluto!
MONICA: - No sé que tengo que hacer ahora (se rinde ante su amiga) Decime vos.
ANA: - Abrazalo fuerte, conocelo, decile que lo querés... Aceptalo!
(Ambas se abrazan)
MONICA: - Perdoname, fui muy injusta con vos...y con él.
OLGA: - Nada de culpas querida, ya no. Tu hijo te quiere y te necesita entera, firme y buena como siempre lo has sido.
ROSA: - Escuchándolas veo que he sido una ingrata toda mi vida. Preocupándome sólo por lo material... Qué superficial!.Ustedes sí son madres de verdad chicas. Yo... que se yo... en casa éramos tan humildes, recuerdan?, que laburé toda mi vida para que mis hijos no sufrieran las privaciones que yo... Eso me costó haber descuidado mis verdaderas obligaciones obligaciones de esposa y madre. Mi marido me abandonó... mis hijos sólo me ven como a una máquina de producir, y nunca como a una madre de verdad. Soy tan exigente con ellos!... Un día escuché a mi hija mayor hablar por teléfono con una amiga y decirle que tenía suerte que su mamá no era como yo... Nadie me enseño a ser madre... A ninguna de nosotras. Nuestras madres nunca nos dijeron nada...
ANA:(tomándole las manos a Rosa) - Tus hijos te adoran. Has dado tu vida por ellos, sacrificándote y renunciando a tus propios placeres por el bienestar de ellos... Crees que no valoran eso?
OLGA: - Chicas... Qué hacemos todavía las cuatro acá llorando como chiquillas?... Acaso no me iban a invitar a cenar a un bello restaurante?
(Ana sale y vuelve a entrar con una botella de champagne y cuatro copas apoyadas en una bandeja)
ANA: - Basta de charlas... Antes de irnos tenemos que brindar... (Apoya la bandeja en la mesa y sirve la bebida) (Las cuatro se acercan alegres)
ROSA: (levanta la copa)- Buenos amigas por qué vamos a brindar?
(Todas quedan pensativas unos instantes)
ANA: - Por qué va a ser chicas... Por nosotras!
(Chocan las copas riendo)
MONICA: - Madres de fin de siglo XX que aventura!!.
OLGA: - Así es... No les parece un milagro? Hace treinta años éramos unas tontas jóvenes que no sabíamos nada de la vida... Hoy seguimos siendo tontas (risas) Pero somos madres!... que don más hermoso! ... Engendrar, dar vida... Ser parte esencial en el plan de Dios, su instrumento, como la Virgen María!... Es tan común ser madres que ya nadie se sorprende ni se emociona, han visto?... Es más las chicas de ahora se cuidan todo el tiempo para no quedar embarazadas... Yo trato de ser lo más moderna posible, pero... no querer ser madres!... eso sí que no lo entiendo... No sé!, será que yo fui tan feliz amamantando, cambiando pañales, verlos dar sus primeros pasitos, verlos crecer y ahora viendo como son hombres y mujeres de bien... Somos tan dichosas!... Nosotras podemos “parir”... Saben lo que quiere decir esa palabra, no? “Sacar a la luz”... yo parí a mi hijo, lo saqué de la oscuridad y lo llevé a la luz... (grita) a Dios! ... Parir ... parir. Qué acto de entrega y amor!
(Suena el teléfono)
ANA: (atiende) - Hola, hola querido. Espérame un momento que junto a mí hay alguien que te quiere saludar (tapa el tubo) (a Mónica)... es Luis! no sabe que estás acá...
MONICA: (nerviosa) - Qué le digo!...
ANA: - Lo que te nazca del corazón!
MONICA: (temblando) Hola... Qué tal?... no me reconocés la voz... Soy yo hijo querido, la madre que te PARIO...

No hay comentarios:

Publicar un comentario