miércoles, 22 de julio de 2009

Fronteras...


Su nombre era Camila, como su abuela materna.- Su padre había muerto cuando ella contaba con sólo tres años de edad.- Su madre ... una larga historia.- Comenzó a padecer problemas mentales al enviudar, los cuales se fueron agudizando.-
Cuando Camila nació, sus padres se fueron del pueblo para vivir en la gran ciudad, donde encontrarían mas posibilidades de trabajo para ellos y una mejor educación para su hija.- Esta era una niña muy triste y solitaria.- Nunca ni sus maestros, ni sus amigos supieron lo que sucedía en su casa.- Una prima de su madre, de mal carácter y de malos tratos para con Camila, se hizo cargo de todos los quehaceres hogareños y fue su tutora.- Era ella quien no permitía que se hable del tema de su prima.- En ese oscuro y doloroso ambiente la niña fue creciendo.- Soñaba con algún día poder llegar a ser médica psiquiatra.- Y lo logró.- Fue una de las mejores estudiantes de su promoción y gracias a Luis, el medico de su madre, y a partir de entonces su más querido amigo, consiguió que la aceptaran para trabajar en el instituto psiquiátrico de la ciudad, uno de los más reconocidos del país.- No es difícil comprender por que eligió esa carrera.- Nunca pudo perdonarse el no haber podido ayudar a su madre del infierno que vivió a causa de su incapacidad.- Quería ser útil.- Estudiar cuales eran las causas científicas que hacían que su progenitora no haya podido nunca decirle que la amaba, ni la haya socorrido en los momentos más duros que ella tuvo que vivir como mujer.- Ahora estaba en sus manos la posibilidad de enfrentarse contra esta enfermedad y tenia la esperanza de que si bien era una guerra sin tregua la iba a ganar.-¿ Demasiada ambición para una simple doctora de tan solo treinta años?.- Puede ser.- Pero ya no volvería atrás.- Además la vida nunca había sido fácil para ella y sabia que para lograr lo que quería necesitaba dejar todo.- Entregarse, en cuerpo y alma.-
Era mucha la gratificación que sentía al ver que gracias a sus esfuerzos sus pacientes mostraban constantes mejorías.- Sin embargo no podía olvidarse de Olga, su madre.- Era una pesadilla de la que no podía escapar.- En cada mujer que debía atender veía el rostro de Olga.- Se sentía perseguida por su pasado y sus secretos.-
Comenzó a correr un frío paralizante por su cuerpo.- Habían pasado muchos años ya de estar en diario contacto con seres humanos de “frontera” como ella los llamaba.- "Viven simultáneamente en dos mundos, el real y el imaginario, aquel que su mente creaba al no poder enfrentarse a la crueldad del mundo real."- Y ella no era tonta, sabia perfectamente que el mundo real era muy cruel, pero luchó por adaptarse.- No quería caer en la locura.- Era un precio demasiado costoso que no estaba dispuesta a pagar.-
Se sentía muy sóla.- Estaba dando los mejores años de su vida a su trabajo y se estaba olvidando de la hermosa mujer que había en ella.- En cada partícula de su cuerpo se reflejaba el hondo desgaste que padecía.- Sus atrayentes ojos celestes ya no tenían el brillo de su juventud.- Su corazón, ¡ pobre corazón! era el más castigado a causa de su cruzada por querer salvar a sus queridos pacientes.- Ella estaba enamorada, claro que lo estaba; pero no pudo convivir con sus dos pasiones.- Después de poco mas de un año decidió amargamente terminar su romance.- Amaba a su novio, pero había una barrera que la alejaba y no podía entender que era.-
Pero muy lejos de sus deseos estaba el abandonar su causa.- Había llegado a pasar noches enteras sentada a los pies de esas sombrías camas, acompañando a los internos.- No podía darles la espalda ahora.- Era una deuda que tenia con su madre.- La necesitaban y lamentablemente ella los necesitaba a ellos aun más.- Era como una droga, su droga.- Cada día que pasaba tomaba más conciencia de que su vida estaba limitada a las paredes del sanatorio.- Se sentía mas cómoda dentro que fuera de él.-
Jorge Colman
A pesar de las insistencias de Luis y sus demás compañeros no iba a dar el brazo a torcer.- "Ya habrá tiempo para mi” o “ La semana entrante”, les decía cuando trataban de convencerla que se tomara vacaciones.- Pero ni ella se creía lo que decían sus palabras.- Ya no.- Ya era tarde.- El director del instituto le ofreció una cómoda habitación para que se instale por unos días, así podría descansar bien y trabajar más tranquila.- Camila aceptó.- Arregló su recámara de la manera que a ella más le gustaba, con colores muy vivos, con flores... muchas flores.-
Una noche estando acostada, tomó un portarretrato que había sobre la mesita de luz que contenía una foto de su madre y con vos apagada le dijo...- “Perdona mamá, lo intenté”.-
Todo había terminado.- Sin quererlo o queriendo, quien sabe, Camila se había transformado en uno más de los seres humanos “frontera”, que ella mamó desde su niñez.- Había perdido la guerra.-



martes, 21 de julio de 2009

De padres e hijos...

Escena 1

Se encuentra un Sacerdote (Juan) sentado esperando en la antesala del despacho de Monseñor Leopoldo Gutiérrez (Obispo). Aparece otro Sacerdote secretario de éste.

SACERDOTE-SECRETARIO: -Padre Juan, Monseñor lo espera
JUAN: -Gracias (se para y camina hacia la puerta, se hace la señal de la cruz y entra) (El Obispo lo espera de pie) Buenas tardes Monseñor (se arrodilla y le besa el anillo)
OBISPO: - Buenas tardes Padre Juan, cómo está tanto tiempo? (sentándose e invitando al Sacerdote a que también tome asiento)
JUAN: - Bien gracias... Como siempre en la lucha para servir a Dios.
OBISPO: - Me parece muy bien... ese es nuestro deber.
JUAN: - Sí, el compromiso de amor que os tomamos con la Iglesia.
OBISPO: - Es bueno que eso no se olvide nunca... Bien, usted dirá a qué se debe su grata visita.
JUAN: - Como bien sabrá usted, hace unas semanas me trasladaron a un barrio muy carenciado. Estoy tratando de conocer su gente pero se me hace bastante difícil llegar a ellos. Son hijos de Dios muy necesitados material y espiritualmente.
OBISPO: - Sí, lo sé bien... Ese barrio es de terror. Me arrepiento de haberlo enviado a usted allí. La verdad. A los que designé anteriormente se fueron despavoridos. Nadie quiere acercarse a esa villa. Por lo tanto si quiere traslado...
JUAN: - No me ha comprendido. Yo estoy contento con ellos, no vengo a pedir traslado sino ayuda para formar grupos de contención (entusiasmado) Quiero hacer una gran campaña de evangelización y alfabetización, con jóvenes que me acompañen en este apostolado; eventos; misas al aire libre... Y necesito su ayuda.
OBISPO: (desalentándolo) - No se preocupe tanto Padre... Lo desobligo. Sólo haga lo que debe hacer.
JUAN: - Es que siento que es esto lo que debo hacer. Sé que podemos lograrlo. Esa gente está tan ávida de la palabra de Dios.
OBISPO: - Creo que no ha conocido aun a la gente de ese barrio. Ese es el refugio de drogadictos, ladrones y delincuentes de todo tipo. Ya son un caso perdido!. Para qué gastar pólvora en chimango. Hay que preocuparse más por la gente sana víctima de estos... no le parece?
JUAN: (indignado) - No!, no me parece (segundos de silencio)... Perdón Monseñor... (tratando de transmitirle su fervor) Si usted los viera... Son madres adolescentes de 15 o 16 años que aparentan cuarenta... Y esos niños (emocionado) con sus caritas de tristeza... no tienen educación ni contención de nada ni nadie, ni siquiera de su propia familia. Esos padres en su ignorancia a veces se olvidan de las reales necesidades de sus hijos. Necesitan nuestra ayuda!.
OBISPO: - Yo lo entiendo Padre, usted es muy sensible. Se ha visto dolido por las apariencias externas... Pero le aseguro que los Sacerdotes que estuvieron antes que usted nada pudieron hacer para mejorar la situación, al contrario, en más de una oportunidad han recibido agresiones. No se meta en la boca del lobo!... Ahora se va a descansar, se toma unos días, se va al campo con su familia y luego cuando esté menos sensibilizado vuelve a trabajar...
JUAN: (sin perder el entusiasmo) Monseñor ya tengo todo arreglado. Tengo los colaboradores, los educadores y catequistas. Sólo me hace falta su venia...
OBISPO: (alterado) - Bueno basta Padre Juan...
JUAN: (a punto de quebrarse) - Ayudeme por favor!
OBISPO: - Yo no pienso autorizarlo. Todo esto me parece una locura. No cuente conmigo.
JUAN: (con nostalgia) No puedo abandonarlos! (mira un crucifijo que hay colgado en la pared de espaldas al Obispo)... No otra vez.

(Monseñor Gutiérrez se pone de pie y mira por una ventana)

OBISPO: - Dígame Padre, no es la primera vez que usted y yo tenemos encuentros no muy felices no es cierto?
JUAN: - El asunto que me trae hoy aquí es otro... Prefiero no recordar aquel momento.
OBISPO: - Por qué no?... yo lo recuerdo muy bien a usted, en este mismo despacho, recién ordenado Sacerdote, pretendiendo llevarse el mundo por delante.
JUAN: - Monseñor se lo suplico
OBISPO: - Qué palabras ofensivas me dijo aquella vez! ... Hoy más de veinte años más tarde vuelve a pedirme ayuda. Por lo que veo sigue buscando la santidad por caminos equivocados...
(El Padre Juan se dispone a salir)
JUAN: - Fue un error haber venido. Debí saber que todo seguía igual.
OBISPO: - No se vaya Padre. Discúlpeme si lo llevé a un terreno escabroso. Le hace mal recordar el pasado?
JUAN: - Bien sabe que sí.
OBISPO:(intencionado) - Porque fracasó?
JUAN: - Me despido Monseñor.
OBISPO: - No, no se vaya... Por qué no me discute? Vamos Padre!... Dónde quedaron el ímpetu y la rebeldía juvenil!
JUAN: - Murieron Monseñor... Con treinta mil almas más...
OBISPO: - Otra vez con lo mismo!. Hace años que lo vengo escuchando en la televisión en la radio...leyendo en los diarios la misma historia de los desaparecidos.
JUAN: - Y qué le produce escucharlo?
OBISPO: - No sé... Fue una época tan difícil... Lo importante es que ganamos!
JUAN: (sorprendido) - Ganamos!...Quiénes ganamos?
OBISPO: (convencido)- Usted y yo ganamos! La libertad religiosa... Si hubieran ganado ellos hoy tendríamos a un Fidel Castro en la Argentina... Ganó la paz!
JUAN: - Libertad!...paz!...(triste) No Monseñor... La sociedad está mal, con bronca...Ya nadie tiene confianza en la Instituciones... Están llenos de odios...Nos llenaron de odios! ...Siempre han querido que nos peleemos entre nosotros para dominarnos mejor...
OBISPO: - Padre Juan no sea antiguo... No me va a hablar de dominadores y dominados... Mucho tuve que lidiar hace años con los curas de la teología de la liberación y todas esas barbaridades... El marxismo ya cayó no lo sabe?
JUAN: - Usted bien sabe que yo me mantuve fiel al Papa y a la Jerarquía.
OBISPO: - Sí, lo sé (intencionado) tu gran debilidad fueron siempre los jóvenes... Tus “queridos jóvenes” como los llamabas...
JUAN: - Siempre consideré que los jóvenes eran la fuerza y la esperanza de la Iglesia...
OBISPO: - Sí, lástima que escogió a los jóvenes equivocados...
JUAN: (intencionado, mirando la habitación donde se encuentran, símbolo del poder) Y usted que escogió Monseñor?
OBISPO: - Qué me quiere decir!
JUAN: - Nada... lo siento. Adiós.
OBISPO: - No quiere que veamos que podemos hacer por su barrio?
JUAN: (vencido)- No...no le voy a rogar ni pedir limosna para que me rebaje...ya no.
OBISPO: (amable) -Siéntese Padre...por favor.
JUAN: - Debo irme Monseñor... Temo decir cosas de las cuales arrepentirme después.
OBISPO: - Le ordeno que se siente!...obedezca la jerarquía.
JUAN: (sentándose)- Siente placer tener siempre la sartén por el mango para manejar a la gente no?
OBISPO:(reblandecido)- Padre no me hiera por favor... Cuántos años hace que nos conocemos!... Muchos no?... Recuerdo con gran alegría cuando tu padre, mi amigo más querido me pidió que sea tu Padrino de Bautismo. Luego fui tu guía espiritual hasta que entraste en el Seminario donde fui no sólo tu amigo sino también tu profesor y tutor... Apenas me nombraron Obispo te llamé por teléfono, recuerdas?, eras el más apto para ser mi secretario privado... Por lo tanto te conozco muy bien. Siempre te estuve observando. Admiraba tu fortaleza, tu sensibilidad, tu don de gente... Eras mi oveja más fiel y querida...
JUAN: - Hasta que esa pura y blanca oveja se transformó en negra...
OBISPO: - Yo no dije eso...
JUAN: - Pero sé que fue así, y lamento haberlo defraudado.
OBISPO: - No fue tu culpa... Te dejaste llevar por esos...
JUAN: (dándose cuenta de la intencionalidad del Monseñor) - Diga, diga... Esos rebeldes, facinerosos, guerrilleros... qué más?... qué otro calificativo para esos jóvenes de los setenta?
OBISPO: - Decimelo vos ya que los conociste bien... Comiste con ellos... Compartiste la vida con ellos...
JUAN: - Eran nuestros jóvenes Monseñor!... devotos de Cristo.
OBISPO: (enojado) Ellos tenían la imagen errada de Nuestro Señor... Pensaban que era un líder político, un revolucionario... Querían usar la figura de Jesús para la lucha!
JUAN: (nostálgico) - Buscaban a un Cristo vivo... Ese que ni yo ni usted les mostrábamos...
OBISPO: - Padre, le pido que no sea tan insolente...
JUAN: (furioso) - Usted sabe lo que significa perder las esperanzas Monseñor!...gritar, buscar, pedir ayuda material y espiritual a una sociedad sorda e hipócrita?
OBISPO:(exaltado levantando el tono) - No es excusa Padre!... No para matar!... No Padre Juan... No me venga con esos cuentos... Yo recuerdo muy bien lo que fue aquella época... Recuerdo cuanto la Superiora del Colegio (Internado) de la Inmaculada me llamó desesperada a las dos de la mañana diciendo que habían detectado una bomba en una de las habitaciones... No sabían que hacer!... Más de cien niñas inocentes junto con las monjitas hubieran muerto... Y todo por qué?... porque según “tus” jóvenes eran hijas de la gran sociedad rica y burguesa... retrógrada y represora... Gracias a que el padre de una de las alumnas era militar y lo pudieron localizar a tiempo para que desactive la bomba... Usted sabe lo que hubiera significado eso Padre? No que iba a saber usted... No se daba cuenta que se aprovechaban todo el tiempo de su ingenuidad...
JUAN: - Jamás acepté los terribles métodos que a veces algunos querían utilizar...(reflexivo) yo sabía que la violencia no era el camino... Pero la violencia es mala venga del lado que venga... y peor aun cuando viene del Estado encargado de proteger! (intencionado)...Yo me opuse a las dos!...
OBISPO: - Quiere decir que yo... Claro está de moda acusar a la Iglesia por cómplice... Realmente pensás que yo estaba de acuerdo con los métodos de los militares?
JUAN: (exaltado) - Los toleró!... Los aceptó sin decir nada... Su Santidad desde Roma pedían que paren las matanzas... Romero y cientos de Sacerdotes de América Latina dieron su vida por la paz... Y la Iglesia Argentina se calló la boca!
OBISPO: - Padre Juan, insisto que no voy a tolerar tantas insolencias!... (buscando justificación) Acaso usted sabe las presiones que yo tenía de todos lados?... Militares, empresarios, comunidades religiosas, dirigentes de todo tipo pasaron aquellos años por este despacho... Estaba atado de pies y manos!
JUAN: - Monseñor... yo fui su secretario privado. Recuerdo a la perfección cada uno de esos encuentros...
OBISPO: - Yo tenía que ser el Pastor y el guía de todo un pueblo...
JUAN: (triste) - Por qué entonces no vi a ninguna delegación de jóvenes en este despacho también?... Muchas veces pidieron audiencia con usted y nunca les abrió las puertas...
OBISPO:(enérgico) - Querían mi bendición para matar y yo no se las iba a dar!
JUAN: - Querían ser escuchados Monseñor... Necesitaban que alguien les diera una palabra de esperanza...
OBISPO: (intencionado) Pero al final no me necesitaron... Ahí estaba usted !
JUAN: (recordando) - Sí, allí estaba yo... Fue entonces cuando los conocí y me di cuenta que no eran los monstruos que me habían pintado... Eran... sólo jóvenes...
OBISPO: - Pecadores y delincuentes!
JUAN: - No!... No... Ellos buscaban amor y dignidad... y los dejamos sólos... Y fuimos sus verdugos... Y no me estoy refiriendo a ese grupito que según usted estaba en alianza con Cuba o la Unión Soviética...Me refiero a los jóvenes salidos de nuestras escuelas religiosas, de la acción católica, militantes peronistas!...
OBISPO: - Reconózcame Padre que de nada les sirvió su formación religiosa!
JUAN: - No será Monseñor que nadie los formó verdaderamente en la religión...
OBISPO: (tocado) - Está dudando de la capacidad de catequizar o intelectual de prestigiosos profesores y Sacerdotes?
JUAN: - No ... dudo de la capacidad de amor que hayan tenido... No creo que a esos estudiantes les hayan faltado bellos sermones, pero lo que estoy seguro es que no tuvieron referentes del amor cristiano...
OBISPO: - Explíquese mejor Padre!
JUAN: - Es muy fácil abrir un libro y dictar clases y predicar el Evangelio... Pero se olvidaban que la mejor forma de evangelizar es con el ejemplo... Yo estoy convencido que si nosotros hubiéramos sido madres y padres de esos chicos...No hubiéramos padecido tanto horror...
OBISPO: - Sigue con esa idea de que la culpa la tiene la Iglesia... pero qué bien!... Y menos mal que es un Sacerdote quien lo dice... No quiero ni imaginarme que pensarán otros sectores de la sociedad!... (adivinando algo más en las palabras y el tono del Padre Juan)... Estoy seguro que hay algo contra mí en especial con todo lo que está diciendo... O me equivoco... Vamos Padre, anímese...
JUAN: - Es muy triste todo para resucitarlo ahora.
OBISPO: - No...no. Le suplico que descargue esa bronca que tiene guardada hace años...
JUAN: - Se acuerda del caso Bedia?
OBISPO: - Sí, claro que me acuerdo!... Cinco de “tus” jóvenes secuestraron a un empresario y si no fuera por nuestras fuerzas del orden hubiera muerto.
JUAN: - Es lo único que recuerda?... Ese empresario estaba acusado , de hecho terminó en la cárcel al regreso de la democracia, de negociados y de haber dejado la empresa en quiebra, adeudando cinco meses a los empleados... Más de doscientas familias fueron estafadas y perdieron sus puestos de trabajo...
OBISPO:(enérgico) - Y eso es motivo para secuestrar!
JUAN: (triste, recuerda) - Yo fui al galpón donde lo tenían secuestrado... Ellos adentro y yo afuera hablábamos... Me dejaron entrar para negociar... Tranquilicé al empresario y los convencí a ellos que cedieran las armas... A cambio pedían que se pague a cada obrero lo que se les debía, lo justo...Y pedían que la garantía sea yo y uno de sus más queridos maestros y pastores de la Acción Católica : Usted!... Los militares le comunicaron urgente lo que estaba sucediendo, pero usted expresó que no tenía nada que negociar con esa gente... que no los conocía... Pero quienes rodeaban el galpón dijeron que estaba todo arreglado. Que debido a que contaban con su apoyo no iban a tomar ninguna medida represiva... (nostálgico) Y yo les creí... El empresario aceptó de palabra el trato y lo dejaron salir junto conmigo... Pero cuando estaban saliendo “mis” jóvenes... (se detiene, se quiebra) Los mataron… sin piedad... No tenían armas ni nada... Sólo mi palabra de que todo iba a salir bien... (llora)
OBISPO: (tratando de justificarse pero no pudiendo ocultar su emoción) - No podía dejar que me asocien a ellos!
JUAN: - Ellos confiaban en mí y yo los traicioné... yo también los dejé sólo... Fue en ese momento que el gobierno me consideró un cura peligroso y con su anuencia me enviaron a una cárcel...
OBISPO: - No, cárcel no...
JUAN: (reprochando) -No!... y dónde estuve encerrado por más de un año sin poder comunicarme con el exterior...
OBISPO: (buscando justificación) - Tenía que salvarte Juan!... Estabas siendo manipulado y no te dabas cuenta!
JUAN: - Claro. Como siempre me consideró un inútil usted me tenía que rescatar... Siempre desde que papá murió ahí estaba usted, haciéndome sentir que todo lo que yo hacía era poco viciando de nulidad mis actos que no tenían su autorización...
OBISPO: (reblandecido) - Dios mío!... por qué no me dijiste que yo era eso para vos?... jamás me percaté que te podría estar dañando... Lo único que yo quería era amarte como un verdadero padre... Pero evidentemente fracasé...
JUAN: (recordando como niño) - Yo quería que usted estuviera orgulloso de mí... que me respetara por lo que era... Pero nada de lo que hacía parecía ser suficiente... Hasta que sentí que por fin encontraba a gente que necesitaba de mí y que de verdad me querían... Esos jóvenes Monseñor hicieron que valiera la pena ser Sacerdote... Me hicieron sentir realmente un pastor para ellos...
OBISPO: - Y lo fuiste, y muy bueno...
JUAN: - Déjeme retirarme por favor Monseñor...
OBISPO: - Sí, por supuesto. Pero antes necesito que me perdones por todo lo que te hice a vos y a tus jóvenes... (reflexivo pero triste) Yo también quería hacer lo correcto como vos!... Pero cuál era el bando de los “buenos” y cuál el de los “malos”?
JUAN: - No Monseñor!... No eran buenos o malos... Eran hijos de Dios contra hijos de Dios. Y yo consideré que nuestra misión no era tomar partido sino salvarlos de la muerte física y espiritual sean del sector que sean...
OBISPO: (nostálgico) - Años de mi vida luchando para tener este cargo... (mira a su alrededor)...Qué porquería que es todo... Uno ambiciona el poder y se ciega... Y cuando ya está arriba tiene que transar para mantenerse... Dios mío!... Autoridades como yo hemos hecho caso omiso del ruego del Cristo sufriente en cada argentino... Y sé que Dios me pedirá cuenta... Basta!, tengo que renunciar... se terminó (se quiebra)...
JUAN: (acercándose, sintiendo su dolor... con la ternura de un niño, olvidándose de la jerarquía de Leopoldo y a corazón abierto) - Padrino!... (retractándose)... Perdón, Monseñor...
OBISPO: (emocionado)- Me has llamado Padrino!...como cuando niño...
JUAN: (compungido) - Yo, yo ... no debí.
OBISPO: (con una mirada tierna hacia Juan)- No merezco este cargo hijo, ni que me llamen Monseñor. Vos tenés razón... Yo toleré... Yo estaba informado de las crueldades de los militares... Pero tuve miedo y me callé la boca... Esa es la verdad.
JUAN: - Todos nos hemos equivocado...
OBISPO: - Pediré una audiencia Episcopal de urgencia para presentar mi renuncia...
JUAN: - Cómo?... yo pensé que...
OBISPO: - Pensaste qué?
JUAN: - La Iglesia lo necesita, el pueblo cristiano sufre Monseñor... Necesita de nuestra ayuda. Usted tiene el poder para hacerlo... Está bien conceptuado, tiene mucha influencia... No renuncie...
OBISPO: - Vos crees que yo podría...
OBISPO: - Lo conozco muy bien... sé de su gran entrega a Dios... Es hora de que lo demás también la conozcan...
OBISPO: - Creo que confías en mí más que yo mismo...
JUAN: - De usted depende no defraudar de nuevo a su Iglesia...
OBISPO: (queda pensativo, mirando el crucifijo) - Y tú que opinas?
JUAN: (alcanzándole una carta) - Tome Monseñor...
OBISPO: - Qué es?
JUAN: - Es la carta de autorización para mi barrio que le suplico me firme... Quizás esta sea una de las demostraciones que tiene Nuestro Señor para dar a conocer sus opiniones... O acaso olvida lo que me dijo el día de mi ordenación?
OBISPO: - Te lo agradeceré si me lo recuerdas.JUAN: (emocionado recuerda) - No olvides, me dijo, que en cada ser humano que sufre, en cada hermano triste y sólo está Cristo... Ellos son CRISTOS VIVIENTES

De madres e hijos...

Escena 1

Un living grande. Alrededor de una pequeña mesa de mármol hay un sofá amplio y dos sillones haciendo juego con el sofá. En un rincón sobre una cómoda hay un teléfono. En el fondo se ve una amplia mesa con ocho sillas alrededor.

Suena el teléfono. Después de unos segundos entra por la puerta de calle Ana, la dueña de casa. Con urgencia deja la cartera sobre un sillón y atiende el teléfono.

ANA: - Hola...Ah hola mamá, como andas?... Yo bien acabo de llegar. Fui a llevar a Luisito a la casa de un amigo. Si. Cómo?, bueno mañana paso por allá... A qué hora tenés turno con el médico? Entonces esperame a las tres... No mamá ya te dije que esta noche no puedo...Casualmente ya están por llegar las chicas. Hace mucho tiempo que no nos vemos y aprovechamos que Olga volvió de España para reunirnos...
(Suena el timbre de calle)
...Te corto que llaman a la puerta. Si si mañana te cuento... Chau hasta mañana... (cuelga el tubo)
...Ya voy (antes de abrir grita riendo)...Quién sos?
(del otro lado se escucha: - Soy yo Olga)
...(abre la puerta)...Olga querida...Bienvenida (se abrazan)

OLGA:(ríe feliz)- Anita, por Dios cuánto tiempo!
ANA: -Sentate por favor (se sientan en el sofá)... Me tenés que contar todo!
OLGA: -por lo visto soy la primera... Uy que tonta, me olvidaba... Siento mucho lo de Raúl, se lo que significaba para vos...
ANA: (triste) Gracias querida... si, la verdad que no estuve nada bien... Que hermosa carta me escribiste (le toma las manos) me hicieron tanto bien tus palabras... (Olga la abraza)... Te extrañé tanto!. (volviendo para distenderse) Pero contame, cuándo regresaste?
OLGA: - El lunes
(suena el timbre de la puerta)
ANA: -Quién será?
OLGA:- Rosa
ANA:- No, si Rosa siempre era la última en llegar... Tiene que ser Mónica (Ana se levanta para abrir)
OLGA: - Dejá que voy yo... (se acerca a la puerta) Rosa?

(-No Mónica se escucha...) (Olga abre) ... Moni!!

MONICA: - Volviste!! (se abrazan)... Españolita querida (ríen)... Pues cómo anda todo por allá en la Madre Patria? (con acento español) Te quedó el acento? Como adoro escuchar a un gallego, son tan sensuales! (risas)
ANA:(que se quedó sentada) Y para la dueña de casa no hay abrazo?
MONICA: -Ana perdoname (se besan)
ANA: - Cómo andas vos?
MONICA: -Muy bien, imaginate, nos reencontramos después de tanto tiempo todas juntas! Rosa no vino. Qué lindo pensar que nada cambia. Cada vez que nos encontrábamos ella siempre llegaba tarde
ANA: - No Moni en treinta años se cambia mucho. Todas cambiamos.
OLGA: -Así debe ser no? No podemos ser como cuando íbamos al secundario (ríe) no olvidemos que ya no somos ninguna adolescentes, ya tenemos cuarenta largos años cada una.
MONICA: -Yo sin embargo añoro tanto aquellas épocas. No por la edad no, no le tengo miedo a los años. Pero no sé, me gustaba ...una era tan tan alegre.
ANA: -Bueno me parece que nos estamos poniendo un poco nostálgicas y eso no puede ser (se para) voy a poner música... (se acerca a una compactera y pone un compact) (suena el timbre)...Llegó por fin (abre la puerta)
ROSA:- Hola Ana!
OLGA: - Estamos todas (mientras se saluda con Rosa)
ROSA: - Ay chicas perdonen la demora, es que vengo de trabajar...Dios mío pensé que no llegaba más acá... Tuve que venir caminando ... Y la gente cómo esta!... todos quieren llegar primero... apurados te llevan por delante (Todas se quedan mirando a Rosa)... Aparte ahora que el ómnibus aumentó, Dios mío cómo esta todo de caro...

(Como si se hubiera puesto de acuerdo Ana, Mónica y Olga rien a carcajadas)... Qué pasa dije algo gracioso?

ANA: - Me parece que empieza a ser cierto eso de que nada cambia... Lo que pasa Rosita que hace tanto tiempo que no no estamos juntas que sería lindo que habláramos de algo más alegre.
ROSA: Ay perdonen tiene razón. Yo siempre la misma mala onda, como me dicen mis chicos... Y bueno que le vamos a hacer ustedes ya me conocen...
MONICA: -Nada hay que perdonar...
ROSA: - Olga contanos vos algo de tu viaje!
MONICA: -Eso! Cuánto hace que no venían por aquí?
OLGA: - El mes que viene se cumplen cinco años, el quince de Enero, el día de mi cumpleaños.
MONICA: -Ya cinco años?
ROSA:- Y Esteban y Carlos cómo están?
OLGA: - Carlos está bien, pero Esteban pobrecito se siente perdido, cuando nos fuimos él tenía diez años. Tuvo que dejar a los amigos de acá primero y ahora a los de allá. Es muy brava la edad que tiene!
ROSA: (asintiendo) Decimelo a mí. El mío de 13 no saben cómo está! Los chicos de ahora no son como en nuestra juventud... son tan mal educados...
MONICA: -Ana y Luisito dónde está?
OLGA: (sorprendida) - Quién es Luisito?
MONICA: -Cómo no sabés que Ana tiene un hijo de ocho años?
OLGA: (feliz) - Ana! (la abraza) No sabía nada, lo tenías escondido! ... Qué feliz debés estar!
ANA: (con mucha emoción) Sí! lo quiero tanto... Ahora está en la casa de un amiguito, pasa la noche allá.
MONICA: - Si lo conocieras Olga... nunca vi a un niño tan cariñoso y alegre.
ROSA: - Qué es ese ruido que viene de afuera?
MONICA: (se acerca a la ventana que da al jardín) (alegre) Chicas! está lloviendo... que lindo! ... Me encantan los días de lluvia!!
ROSA: (parándose y con tono de protesta) - Justo ahora llueve? Tengo a mi hija más chica en un cumpleaños en el club... qué barbaridad! se va a mojar y a embarrar toda...
OLGA: (tranquilizándola)- Rosi no es para tanto, dejála que se divierta...
ROSA: (atacándola)- Sabés lo que pasa querida, que después la que tiene que lavar soy yo!
ANA: - Rosa, tranquila, Olga te lo dijo bien, no es para que te pongas así.
ROSA: - Disculpame Olga, es que estoy tan cansada... Trabajo todo el día y cuando vuelvo a casa tengo a cuatro mocosos que me exprimen las pocas energías que me quedan. No es fácil cuando se tienen cuatro hijos que mantener. Ni se puede pensar en tener una persona de afuera que la ayuden a una...
OLGA: (se acerca a Ana)- Contame de tu hijo Ana... Me muero por conocerlo!
ANA: (titubeante) - En realidad es... adoptado y... es especial...
OLGA (tomándole las manos) - Hace más de treinta años que somos amigas... Me muero por conocerlo!...
ANA: (se para de un salto y toma un portaretrato que hay sobre una cómoda)- Tomá!
(Le da la foto. Luis padece el Síndrome de Down)

OLGA: (ríe contenta)- Ana que hermoso es!
ROSA: (compadeciéndose) -Es de buenito el pobrecito!
MONICA: (grita) Rosa!, decís pobrecito como si tuviese lepra por favor!
ROSA: - Ana no me mal interpretes. Yo lo conozco bien a Luis y me parece adorable...
ANA: (la interrumpe enérgica, pero en sus ojos se ve mucho amor)- Mira Rosa, se bien a que te referís, pero dejame decirte que Luisito es para mí lo más importante en este mundo... (se para y camina por la sala)...Sólo Dios y Raúl que en paz descanse saben lo que tener un hijo significaban para mí. Lástima que Dios no quiso que tenga un hijo mío propio...
ROSA: (se acerca a Ana) - Perdoname querida...
ANA: - Lo amo tanto Rosa... Es el mejor hijo que me podría haber regalado la vida.
MONICA: (secándose las lágrimas de sus ojos)- Siempre termino así que tonta!
OLGA: - Bueno chicas, basta de sensiblerías, por favor... Adivinen que les traje de España? (mientras saca tres paquetes de su cartera)
MONICA: (riendo) - Qué son?
OLGA: -Adivinen! vamos...estuve en Málaga...
ANA: - Málaga, Málaga...
ROSA: (riendo como adivinando el acertijo) Claro chicas... abanicos!!

(Olga reparte los abanicos)

ANA: - Abanicos... las “malagueñas”, nuestro baile de quinto año!

(Ya las cuatro con abanicos se ponen a bailar alrededor de la sala) (Ríen divertidas y felices) ... Olguita que lindo... cuántos recuerdos!.
MONICA: - Yo tengo fotos de esa fiesta. El otro día casualmente estaba mirando el álbum del secundario y ahí estábamos... Qué épocas chicas!
OLGA: - Cómo las extrañé!... Cuando estábamos en el avión volviendo, le miré los ojos a mi hijo y lo vi emocionado...Sé que ansiaba volver a la Argentina, como mi marido y yo... Argentina, que maravilla!
ROSA: - Decís Argentina como si fuese un gran país...
OLGA: - Y lo es!, o no?
ROSA: (ríe irónicamente) - No te creas. Yo si estuviera en tu lugar me hubiese quedado en Europa...
OLGA: - No digas eso. No sabés lo difícil que es vivir lejos de tu gente... No cambiaría mi país por nada.
ROSA: - Sin embargo te fuiste.Tuviste la posibilidad de irte y no la desaprovechaste. No te critico. pero no me vengas con sentimentalismo patrios baratos querida... Hay que reconocerlo!, este país está cada día más insufrible...
OLGA: - Rosi me extraña... no es así. Agradecé poder vivir en un país tan bello como el nuestro...
ROSA: (exaltada) - Agradecer... a quién?, no! A nuestros políticos de mierda que nos roban... Decime, vos sabés lo que es vivir en este país?... Claro la señora se fue a pasar una largas vacaciones a España por años y ahora se cansó. Pero no te das una idea de lo mal que estuvimos los que nos quedamos acá. Mientras vos vivías los lujos y la abundancia europea, nosotros padecíamos la pobreza, la burla de nuestros dirigentes... Un horror.
ANA: (retándola) Rosa!, no seas envidiosa...
OLGA: - No Rosa no me envidies por el amor de Dios (se pone de pie y camina por la sala)... Yo no me fui a España por que quise... A mí (se quiebra) a mí me echaron... Querés saber por qué me fui de verdad?
ANA: - No Olguita no lo digas, no tenés por qué decirlo. Rosa últimamente está muy desubicada.
MONICA: - Olga no me asustes. Acaso no se fueron porque Carlos iba a hacer el negocio de su vida allá con la condición de que se fueran a vivir a España?
OLGA: - No Moni... Todo eso fue mentira. Fue lo que se dijo en aquel momento para esconder nuestro secreto. Es larga la historia de lo que pasó... Fue una mafia... Nos amenazaban diariamente a cualquier hora del día... Teníamos mucho miedo. No nos sentíamos seguros en ningún lado. Decían que iban a matar a Esteban... Sabían a que escuela iba... sus horarios, todo. Una mañana nos levantamos y nos llamaron por teléfono los vecinos del campo diciendo que habían incendiado nuestra casa. Primero pensamos que había sido un accidente. Nuestro casero murió. A los dos días nos llamaron expresando que si no nos íbamos del país nos iban a incendiar también la casa de acá... Finalmente, en cierta oportunidad que yo volvía de llevar a Esteban al club, al bajar del auto, dos muchachos, a los que no les pude ver la cara, me asaltaron y me golpearon dejándome tirada en el suelo. Yo estaba embarazada. Sólo Carlos y yo lo sabíamos. Lo perdí. Fue entonces cuando dijimos basta...
MONICA: - Que horror Dios mío!
OLGA: - Así que decidimos que lo mejor era irnos...por un tiempo. Si nos hubiéramos quedado hubiera sido suicida. El se contactó con unos amigos argentinos en España y nos arreglaron todo... No saben lo doloroso que fue este tiempo para nosotros. Y lo triste que era estar a miles de kilómetros de distancia de los afectas pensando que inclusive quizás ya nunca más podríamos regresar (se quiebra nuevamente) Ya no lloro más, ya lloré mucho. Noche tras noche lloraba sintiéndome incómoda en un país el cual siempre me resultó extraño. Ya no confiaba en nadie. Estaba tan traumada por lo que había pasado aquí que no pude tener ni siquiera una amiga. Sentía por momentos que no iba a poder sobrellevar tanta soledad. Pero aguanté... me hice fuerte. Gracias a Dios, a Esteban a Carlos... Yo sabía bien que ellos me necesitaban... tenía que intentar íntegra por ellos y lo logré...
MONICA: - Y nunca hicieron la denuncia... nunca supieron quiénes eran y por qué?
OLGA: - Decenas de denuncias. Nunca una respuesta ni una investigación seria... Una mafia era todo lo que nos decían... Pero nunca supimos los motivos reales.
ROSA:- Nunca supe nada de esto Olga. Si yo lo hubiera sabido...yo... yo no quise herirte, lamento mucho todo el dolor que padecieron.
OLGA:- Gracias, pero ya todo pasó. Estamos tratando de olvidarlo. No podemos vivir sintiéndonos perseguidos toda la vida, no les parece?
MONICA: (tratando de cambiar de tema) (riendo) - Olga! ( se le acerca) No lo viste por ahí a Imanol Arias... Amo a Imanol! (Todas ríen)
OLGA: - No vi a otros actores pero a él no tuve la suerte de encontrármelo...
ANA: - Moni nuestra amiga romántica...
ROSA: - Si la más romántica de todas, la más alegre... Siempre levantándonos el ánimo a todas que espíritu!
MONICA: (se para y camina hacia la ventana) - No te creas... ya no soy la jovencita alegre de hace treinta años... me casé tan chica! ... qué tonta fui no?... Los años y las realidades cotidianas te quitan fuerzas, ganas... Hasta el sentido del humor!... Se acuerdan el humor que yo tenía?
OLGA: - Cómo no nos vamos a acordar?... jamás me reí tanto como con vos... En la escuela, tus chistes, tus actitudes tan graciosas. Pero a mí lo que más me gustaba de vos era tu sensibilidad tan a flor de piel. Recuerdo como siempre reías y llorabas con cada una de nuestras cosas como si fueran tus propios asuntos...
MONICA: - Es como yo digo... pero gracias al cielo perdí toda esa sensibilidad de mierda.
ANA: - Mónica qué estás diciendo?, no te reconozco!... De qué te podés arrepentir vos? y justo de tu sensibilidad renegás?. Mirá la familia hermosa que formaste gracias a eso... Olga, vos hace mucho que no ves a los hijos de Moni?... Son los dos una maravilla. Luis el mayor tiene su sensibilidad. Es el calco de su madre hace treinta años atrás.
OLGA: - Tan sensible?, que bueno... Tiene novia?... por que desde que llegué mi sobrina se me queja de que los chicos de hoy son tan groseros... Los podemos presentar (ríe) Qué te parece Moni?, a lo mejor, quién sabe?
MONICA: - No! Luis ... este... él es muy exigente con las chicas... Le gustan las chicas con su misma sensibilidad.
OLGA: - Pero mi sobrina es re sensible... Tan romántica. Vive soñando con casarse y tener hijos...
MONICA: (casi agresiva) - No! ... Luis no... (El silencia invade la sala. Mónica está por quebrarse)... Yo... yo no tengo una familia ideal como ustedes creen. Hay cosas que a una le pasan sin saber cómo ni por qué...Yo también tengo mis secretos.
ROSA: - Que decís... Que vas a tener secretos vos! Yo te conozco muy bien y a toda tu familia. Son la envidia del pueblo.
ANA: (se para)- Ya vengo (sale, a los poco segundos vuelve a entrar) (a Olga) Mirá ( Le muestra fotos) Acá están los dos grandes amigos juntos...
OLGA: (sorprendida) - Quién este muchacho tan buen mozo que está con Luisito?
ROSA: (acercándose) - Ese es Luis, el hijo de Mónica.
(Olga sigue mirando fotografías)
ANA: - En esta están los tres, ella es Inés.
OLGA: - Moni tenés dos hijos bárbaros...
ROSA: - Inés ya es pediatra. Todos los niños del pueblo la adoran.
ANA: - Además se está por casar!
OLGA: - Qué bien, qué orgullosa tenés que estar de ellos!
MONICA: - Sí, Inés es una gran hija (ríe con ironía) Una me tenía que salir buena!
ROSA: - Mónica cómo estás hoy, qué te pasa?
ANA: (enojada) - Lo que pasa es que es una madre egoísta e intolerante!
OLGA: - Chicas por Dios, qué sucede con ustedes?
ANA: (tratando de calmar la situación) - Nada no pasa nada...
MONICA: (a Ana) - Me estás atacando, qué es lo que te pasa conmigo?
ANA: - Es que me da bronca que seas así!... Sos una mujer maravillosa y tu familia igual. No sé que motivos tenés para haber perdido el humor!... Moni, tenés un paraíso delante de tus ojos y no lo ves...
MONICA: - Tengo mis motivos para estar así. Además ya no creo en esos paraísos de nuestra idealista juventud...
ANA: - Muy bien como quieras. Si querés sentir lástima por vos misma hacelo, allá vos, pero no cargues al resto con eso...
MONICA: - Jamás me burlé de tu dolor, al contrario... No es justo que me trates así... Tengo mis razones para no ser feliz, y basta!.
OLGA: (tranquilizándola) - Moni querida, somos amigas... Estamos para escucharnos y ayudarnos... Querés contarnos qué es lo que te tiene tan mal?
ANA: (parándose y caminado por el living como si no se hiciera cargo de lo que dice)- Su hijo tal vez?
ROSA: - Ana, qué decís? si vos mejor que nadie sabés que Luis es un chico genial.
ANA: - Yo lo sé!... claro que lo sé... Y vos Mónica, lo sabés no?
MONICA: (nerviosa) - Qué te pasa con mi hijos...que sabés de él?
OLGA: - Ana no me gusta que hables así, como en secreto... Si tenés algo que decir decilo...
ANA: (enérgica)- Amo a ese chico!... Lo quiero como a mi propio hijo...
MONICA:(agresiva) - Pero no lo es! así que no entenderías... Tu hijo sí que es bueno... puro... inocente.
ANA: - Y tu hijo qué por el amor de Dios! Estaría orgullosa de tener un hijo como el tuyo...
MONICA: (sin poder controlar sus nervios) - Yo no!... Luis no es como ustedes piensan... (camina por la sala muy triste)... Año tras año me quise convencer que Luis era bueno como ustedes dicen... Desde que nació, con Jorge, le dimos todo nuestro amor... Nunca le faltó nada, jamás... Y a ustedes les consta... Vivíamos para él. Incluso como de niño era débil y siempre enfermaba nos ocupamos más de él que de la pobre Inecita...
...Qué vergüenza Dios mío!... cómo nos pudo hacer esto a su padre y a mí!.
ROSA: - Pero qué les hizo mujer?
MONICA: (se quiebra)- Me da tanta vergüenza... Hace años que lo vengo callando pero ya no aguanto más... mi hijo es ... él es ... maricón! (llora)
ROSA: (grita)- Qué?
ANA: -No!
OLGA: - Es cierto eso?
ROSA: (compadeciendo) - Pobre Moni... y yo que me quejo de los míos.
ANA: (enojada, a Mónica)- Cómo podés ser tan cruel!
MONICA: - Te prohibo que me hables así!
ANA: - Y yo te prohibo que hables así de tu hijo!
MONICA: - Vos no sabés nada!
ANA: - Sí que sé... Sé que tu hijo hace quince años que está viviendo en un infierno, llorando y muriendo día tras día, pensando que su madre lo odia. La persona a la que más quiere en el mundo y por la que haría cualquier cosa lo odia. Y lo más terrible es que aparentemente es cierto! (nadie habla, todas quedan paralizadas por la situación) (acercándose a Mónica) ... Decime una cosa, vos sabés que Luis intentó en varias oportunidades quitarse la vida?... No que vas a saber vos si jamás hablaste de esto de frente con él. Lo único que hiciste fue rechazarlo. No chicas, el no es maricón. Sólo es un joven que sufre por que ve sufrir a su familia, por que padece un dolor que él no eligió, contra el que luchó toda su vida por evitarlo pero que se da cuenta que es lo que le tocó en la vida... Ojalá todos los jóvenes fueran HOMBRES como Luis!. YA no quedan de esos valientes y luchadores que aman de verdad sin esperar nada a cambio... sólo un poco de amor. Y que recibe en respuesta? El rechazo y la discriminación de una familia y de una madre que nunca lo comprendieron ni le dieron ese abrazo que tanto anheló toda su vida...
( Olga y Rosa muestran su dolor acompañando a sus amigas)
(Mónica se queda inmóvil mirando por la ventana con la mirada perdida)

OLGA: - Cómo sabés todo estos vos Ana?
MONICA: (con voz apagada) - Hace un tiempo discutió con su padre y conmigo y lo echamos de casa. Dijo que se había enamorado de un hombre y ese hombre de él... No quiero ni pensar en qué horrible lugar estará, ni que horribles cosas estará haciendo!
ANA: - Querés saber dónde está tu hijo? ... Quién lo quiere saber, la hermosa y tierna Mónica que yo conocí y a la cual quiero o la inquisidora e intolerante Mónica?
MONICA: (sin dejar de mirar la lluvia) - Ya no sé ni quien soy!
ROSA: - Vos cómo sabés dónde esta Anita?
ANA: - El está acá...
OLGA: - Cómo acá?
MONICA: - Cómo me pudiste hacer esto?
ANA: - Es mucho el afecto que siento por vos, pero también quiero a tu familia y no voy a ser cómplice de tus locuras... Sí, llorando llegó a casa un día, desesperado a punto de intentar una vez más quitarse la vida. Estaba pálido pobrecito, como drogado. Me contó que lo habían echado. Yo de sus inclinaciones sexuales ya sabía...
MONICA: - Cómo lo sabías?... Por qué a vos?
ANA: - El sabe que yo lo quiero y ni hablar de lo que lo quiere Luisito. Ese es el apodo de él, se lo puse por Luis, su verdadero nombre no es ese... Cuando mi marido murió mi hijo era muy chiquito. Luis pasó a partir de ese momento a ser su gran referente masculino. Un poco su hermano mayor, un poco su amigo... Se tienen mutua adoración! (ríe recordando) Yo siempre digo que son como Alejandro Magno y Aristóteles... se acuerdan que la vieja de Historia nos contaba siempre esa íntima amistad entre estas dos grandes personalidades... Luis no quería molestar quedándose aquí, pero Luisito se lo suplicó y yo obviamente no pude ni quise oponerme. Y sí Moni... Luis cometió el gran pecado de buscar la felicidad, de intentar animarse alguna vez en su vida a ser ser feliz... Amar y ser amado. El siempre los admiró mucho a vos y a Jorge. Vos sabías que siempre su mayor sueño fue casarse, tener hijos y formar una familia hermosa como la de ustedes?... Vos te crees que es fácil para él aceptar que no lo podrá tener nunca? Hasta pensó en ser sacerdote para escapar de tanto dolor y poder canalizar así su sensibilidad... Pero sí es cierto hay un muchacho que se enamoró de él, que lo quiere bien... Y él se siente amado se siente vivo y aceptado...
MONICA: - Pero no te das cuenta que eso es antinatural?
ANA: - Y vos no te das cuenta que tu hijo está pidiendo a gritos que lo quieras? Busca amor!
MONICA: - Ese no es el camino para buscar amor!
ANA: - Es que ya no tiene más caminos... Ya recorrió todos,pidiendo ser querido de verdad y todas las puertas se le cerraban y las que no sólo le tiraban migajas y sobras... Como madre de Luis, debés saber que él es un chico distinto! Su corazón no se conforma con migajas... él quiere plenitud.
ROSA: - Pero Ana eso es pecado... Vos sos católica práctica... me extraña que se lo aplaudas...
ANA: - Yo no aplaudo, pero tampoco condeno, y menos cuando bien o mal lo hace por buscar amor. Acaso somos todas santas nosotras?
ROSA: - No sé, será que me parece un pecado tan grave y yo desde chica le temo tanto al infierno... cómo será el infierno?
ANA: - Vos querés saber como es el infierno?. preguntale a Luis. El te puede contar muy bien como es. Dónde te crees que vivió los últimos quince años de su vida? (a Mónica)... Nunca te pusiste a pensar por que tu hijo siempre tiembla?... Tiembla de frío. Es el frío de aquellos que no se sienten amados... Ese es el verdadero infierno Rosita.
OLGA: - Pobre Luis, cuánto dolor!
MONICA: (a Rosa) - Siempre miré a tus hijos, con sus noviecitas, tan hombrecitos ... yo quería que Luis fuese así... Siempre encerrado en su mundo, en sus libros. Nunca me animé a preguntarle que le pasaba, tenía miedo que me pregunte o que me cuestione o que me pida algo que como madre yo no podía darle. Inés fue siempre tan dócil, tan compañera, pero Luis... Sé que para ustedes debo ser una madre muy egoísta no?, puede ser... El es nuestro único hijo varón y con Jorge esperábamos con el apellido y esas cosas... No sé... Una planifica tantas cosas para sus hijos y se jacta diciendo que hace todo por la felicidad de ellos, pero a la primera demostración que lo que ellos desean no estaba en nuestros planes... Ahí sí hay que demostrar que una es “madre” con todas las letras... De verdad quiero que sea feliz, pero ya es tarde... Lo he perdido no?
ANA: (alegre) - De veras quieres su felicidad? ... No Moni, no lo has perdido en absoluto!
MONICA: - No sé que tengo que hacer ahora (se rinde ante su amiga) Decime vos.
ANA: - Abrazalo fuerte, conocelo, decile que lo querés... Aceptalo!
(Ambas se abrazan)
MONICA: - Perdoname, fui muy injusta con vos...y con él.
OLGA: - Nada de culpas querida, ya no. Tu hijo te quiere y te necesita entera, firme y buena como siempre lo has sido.
ROSA: - Escuchándolas veo que he sido una ingrata toda mi vida. Preocupándome sólo por lo material... Qué superficial!.Ustedes sí son madres de verdad chicas. Yo... que se yo... en casa éramos tan humildes, recuerdan?, que laburé toda mi vida para que mis hijos no sufrieran las privaciones que yo... Eso me costó haber descuidado mis verdaderas obligaciones obligaciones de esposa y madre. Mi marido me abandonó... mis hijos sólo me ven como a una máquina de producir, y nunca como a una madre de verdad. Soy tan exigente con ellos!... Un día escuché a mi hija mayor hablar por teléfono con una amiga y decirle que tenía suerte que su mamá no era como yo... Nadie me enseño a ser madre... A ninguna de nosotras. Nuestras madres nunca nos dijeron nada...
ANA:(tomándole las manos a Rosa) - Tus hijos te adoran. Has dado tu vida por ellos, sacrificándote y renunciando a tus propios placeres por el bienestar de ellos... Crees que no valoran eso?
OLGA: - Chicas... Qué hacemos todavía las cuatro acá llorando como chiquillas?... Acaso no me iban a invitar a cenar a un bello restaurante?
(Ana sale y vuelve a entrar con una botella de champagne y cuatro copas apoyadas en una bandeja)
ANA: - Basta de charlas... Antes de irnos tenemos que brindar... (Apoya la bandeja en la mesa y sirve la bebida) (Las cuatro se acercan alegres)
ROSA: (levanta la copa)- Buenos amigas por qué vamos a brindar?
(Todas quedan pensativas unos instantes)
ANA: - Por qué va a ser chicas... Por nosotras!
(Chocan las copas riendo)
MONICA: - Madres de fin de siglo XX que aventura!!.
OLGA: - Así es... No les parece un milagro? Hace treinta años éramos unas tontas jóvenes que no sabíamos nada de la vida... Hoy seguimos siendo tontas (risas) Pero somos madres!... que don más hermoso! ... Engendrar, dar vida... Ser parte esencial en el plan de Dios, su instrumento, como la Virgen María!... Es tan común ser madres que ya nadie se sorprende ni se emociona, han visto?... Es más las chicas de ahora se cuidan todo el tiempo para no quedar embarazadas... Yo trato de ser lo más moderna posible, pero... no querer ser madres!... eso sí que no lo entiendo... No sé!, será que yo fui tan feliz amamantando, cambiando pañales, verlos dar sus primeros pasitos, verlos crecer y ahora viendo como son hombres y mujeres de bien... Somos tan dichosas!... Nosotras podemos “parir”... Saben lo que quiere decir esa palabra, no? “Sacar a la luz”... yo parí a mi hijo, lo saqué de la oscuridad y lo llevé a la luz... (grita) a Dios! ... Parir ... parir. Qué acto de entrega y amor!
(Suena el teléfono)
ANA: (atiende) - Hola, hola querido. Espérame un momento que junto a mí hay alguien que te quiere saludar (tapa el tubo) (a Mónica)... es Luis! no sabe que estás acá...
MONICA: (nerviosa) - Qué le digo!...
ANA: - Lo que te nazca del corazón!
MONICA: (temblando) Hola... Qué tal?... no me reconocés la voz... Soy yo hijo querido, la madre que te PARIO...

Una pequeña mirada hacia algo grande...

Qué es el Arte?
Me preguntó una vez un niño...
Qué responder a semejante pregunta...?
Cómo describir o explicar algo que es a la vez tantas cosas...?
Me gusta pensar que el Arte es aquel instrumento a la vez profano y a la vez sagrado que nos permite vincularnos de manera más profunda e intensa...
Vincularnos con quién?
En primer lugar con nosotros mismos...
Al escuchar una canción o leer un poema, o apreciar una película...uno va descubriendo sus propios gustos, sus deseos y sus pensamientos. Sin embargo de poco serviría que sólo llegue a nosotros si no podemos compartirlo. De esta manera nos permite vincularnos con los "otros", ese maravilloso descubrimiento que hacemos en determinado momento de nuestro crecimiento: la "otredad"... Ese músico, ese escritor y ese cineasta buscan, quieren, piden a gritos ser escuchados, leídos y observados...

Los seres humanos somos parte de un gran mundo como es el de la "naturaleza". Es allí donde aparece otro elemento clave de nuestra percepción del arte. No sólo desde la mirada del pintor que desea plasmar una flor o un paisaje. A la hora de escribir, el novelista sabrá inspirarse en un cielo, en un mar, en una romántica luna de primavera...
Finalmente el arte nos invita a descifrar muchos de los secretros de la vida, del alma humana, del pasado...más aun, nos invita a comprender que la verdadera belleza se haya en otro lugar, entre cercano y lejano...entre familiar y extraño...
Así reconocemos que hay mucho mundo más allá de lo que nuestros limitados y torpes sentidos humanos nos muestran...
Quizás un Dios...quizás otra dimensión...quién sabe?

Me gusta pensar que la eternidad existe, que vale la pena desear trascender...
Y si sabemos aprovechar las expresiones artísticas que nos rodean en realidad lo que estaremos haciendo será correr velos que nos permitirán definitivamente alcanzar la libertad...

lunes, 20 de julio de 2009

Cuando el sexo y el amor son parte de la misma pasión...

Era una noche de otoño cuando vi a aquel joven intentando, quizás por vez primera en su treinta y tantos años, entregarse, sin represiones ni egoísmos, al disfrute del cuerpo de su amado…

Aunque ambos decían aun quererse a su manera, la vida los había distanciado. Ni uno ni el otro sabían con exactitud que pasaba por la mente y por el corazón de quien semanas atrás fuera su compañero. Eso generaba aun más frialdad en una relación que no había podido ser la más pasional de las historias de amor…Era doloroso y triste ver que había algo, entre inexplicable y evidente, que no permitía que pudieran estar juntos como deseaban…Nadie habló de culpas, nadie habló de amor incondicional, sin embargo las lágrimas que yo vi en sus rostros no me dejan mentir. Se querían más de lo que sus propios cuerpos y corazones estaban dispuestos a soportar y por lo tanto sus mentes no lo resistieron y se despidieron… sin un adiós…

Era hora de despertar del letargo de sus largos años de muerte físicamente sexual…Cuando lo vi salir aquella noche de otoño no sabía yo a ciencia cierta cual era su destino. Sin embargo como algo creía conocerlo tuve la leve sospecha de que iba a buscar algo, para encontrarlo y darlo, todo en un mismo acto…de amor. Yo sabía bien que no era un muchacho virgen, sabía que hacia ya unos años, que, de alguna manera, había comenzado a animarse a disfrutar su sexualidad…Sin embargo también intuía que en cada relación pasada, ya fuera ocasional o estable, no había podido ser totalmente fiel a su sentir. Algo, una persona, un dios, un fantasma…vaya uno a saber, se interponía entre su cuerpo y el de su amante de turno a la hora de reconocer que el sexo era un gozo no solo permitido sino puro y vivificante…

Pero aquella noche algo pasó. No fue magia. No. No frotó ninguna lámpara, ni le rezó a ningún Santo. Sin embargo, tras largos segundos, minutos, horas, días, semanas, meses, años de pasividad y fatal quietud pensó q debía dejar de pensar, sintió que debía dejar de sentir. Se levantó de su cama. Se desnudó y delante de su espejo vio como nunca antes lo había hecho, la belleza de sus partes, de su cuello de sus brazos, de su torso hasta llegar a mirar, sin vergüenzas y con dulzura, su propio pene. Pero ya no la dulzura del hedonista que se satisface a sí mismo egoístamente si no la dulzura de aquel que reconoce en sí mismo la imagen de un ser con deseos de dar y de recibir o mejor dicho de dar(se) y recibir(lo)…Y así lo hizo…

De pronto sintió un fuego dentro de él. Algo que lo quemaba por dentro pero también por fuera. Sin lavar su cara y sus manos, sin perfumar su cuerpo con aromas de artificio y sin siquiera vestirse salió a la calle. Cada paso que daba, cada calle que cruzaba era mirado por decenas y cientos de personas que seguían su andar. Para burlarse unos, insultarlo otros, horrorizarse lo más…Todos veían su cuerpo desnudo. Pero nadie se interesó por mirar su rostro feliz. Una felicidad que no es la de exhibicionista vulgar y grotesco, sino la de aquel que se jacta de su propia hermosura y desea compartirla, desde un sano orgullo q lo estaba auto convenciendo de tocar aquel timbre y de que golpeara aquella puerta. El timbre y la puerta del destinatario de tanta animalidad que había dentro de él a punto de producir una silenciosa erupción volcánica…

No hubo necesidad de golpear puertas ni de tocar timbres. Cuando estuvo frente a aquel edificio de varios pisos, miró la puerta y en un instante ésta se abrió, de par en par…Los crédulos pensarán que su mirada era tan intensa que, con solo mirar, se abrió sin ser forzada la primera tapa del cofre que escondía aquel tan fantaseado tesoro…De esta manera, con más ímpetu que nunca, subió raudamente las escaleras, cual animal al acecho de su presa…Al llegar a la tapa del segundo cofre q se encontraba dentro del primero, vio que esta estaba bajada pero no sellada ni encandada…Como conquistador que reconoce el territorio previo a su ataque, caminó por esos espacios q tan familiar y querido le eran…Miró hacia su derecha y vio una pequeña luz…Tan pequeña pero a la vez tan luminosa que le permitió tener un poco de claridad para ver lo que tenía que ver…

Y finalmente lo vio…Ahí estaba. Sí. Dios mío, pensó por unos instantes. Qué hago acá?...Sin poder dejar su romanticismo y parte de su nostalgia de lado, una lágrima corrió por sus mejillas. Será la última se dijo a sí mismo. Ya no tendré tiempo para llorar. Estaré demasiado ocupado amándolo a él, expresó en vos baja, mirando el cuerpo de su HOMBRE, el cual también desnudo, se mostraba como la cosa más bella y más sublime jamás creada. La desnudez de ese ser emanaba un aroma irresistible y esperaba ser devorada…
Luego de unos pocos segundos, quien descansaba sobre su cama, abre sus ojos y sonríe diciendo: -Te estaba esperando, hace ya tiempo que deseaba que llegara este momento. Y con la calentura propia de un animal en celo y el corazón de un hombre enamorado, se entregó………………………..

A una gran persona que me inspiró este pequeño diálogo...

Se encuentra el Diablo sentado en su oficina, jugando con una computadora en su oficina de un rascacielos en pleno centro Neoyorquino. Dicho espacio de trabajo es gigante y posee cientos de pantallas planas que muestran imágenes de millones de personas de todo el mundo.
De pronto suena el interno

Diablo:- Qué pasa?
(Se escucha la voz en off: “Perdón señor, es que acaba de llegar Dios. Está con mucha furia y pide tener urgente una charla con usted. Qué hago señor?”)
Diablo: - No se preocupe, yo me encargo. Hágalo pasar…(Mientras se acomoda el traje y se arregla en un espejo que tiene sobre su escritorio.) Qué extraño tenerlo a éste por acá…Qué me vendrá a pedir…?

De repente se abre la puerta de la oficina y entra un Dios enojado e impaciente.

…Epa...epa… ¿Qué maneras son esas de entrar che? (con ironía y tono burlón)…Qué malos modales, se golpea antes de entrar…¿Cómo anda mi viejo amigo?
Dios: - No estoy para sermones…Lo que me trae aquí es una urgencia…
Diablo: - Sí me imagino. Hace rato que no te veíamos por acá. Pero bueno, es un placer verte…Acaso estás pensando en las ofertas que te vengo haciendo hace siglos?
Dios: (sentándose sin q se le haya ofrecido el asiento) – No hagas chistes. Sabés bien q no me gusta venir a este lugar…(mira a su alrededor)…Veo q no perdés el tiempo…Cómo te has modernizado!...
Diablo: - Y sí, no me queda otra…Tengo más pantallas y computadoras en las otras oficinas…Y tengo otras cosas también (tono pícaro)…Querés ir?
Dios: - No no. Esta no es una visita social…
Diablo: - Dale che, no seas mala onda. Mando a buscar unas botellitas de uno de mis deliciosos vinos y jugamos un truquito, sí?
Dios: - Hoy no…Otro día…Estoy sumamente furioso con vos!...
Diablo: - Para variar, vos enojado conmigo…Qué hice esta vez?... Es porque te prometí no causar más guerras en el mundo?…Es que Bush era tan débil q me tentaba…Ahora este negro no se que hará…Y los árabes y los judíos llevan tanto tiempo peleando que se me fueron de las manos (siempre con tono irónico)
Dios: - No no, ese es otro tema del que ya hablaremos en otra ocasión…
Diablo: - Qué es entonces? Qué sigo matando de hambre a millones de personas…No me pidas q no siga con eso, es mi novela de la tarde…Me divierte tanto ver (señala las pantallas) como tus curas, tus monjas y tanta gente q pretende ganarse el cielo van a solidarizarse por esa gente pobre…Y cada vez hay más…ja
Dios: -Mirá que sos cruel eh…Pero no, hoy vengo por otra cosa…
Diablo: - Uy che, que será…me rindo…Si es porque Cristina gobierna en Argentina, yo no tengo nada que ver con eso. La gente la votó y yo soy taaann democrático…Aunque entre nos, te confieso que les di una ayudita…jijiji…
Dios: - No voy a andar con rodeos…Me enteré que pensás hacer algo terrible…
Diablo: - Caramba!...Veo q seguís teniendo informantes…Cuál de mis ineptos empleados te andan chimentando mis planes?
Dios: - Ni pienses que lo voy a mandar al frente…
Diablo: - Ok, ok…Ya me enteraré…Pero bueno…Me intriga…De qué te enteraste ahora?
Dios: - De que se te puso entre ceja y ceja a uno de mis hijos más queridos…Y que estás ideando hacerle algo…Y eso no te lo voy a dejar pasar…
Diablo: - De quién hablás che?...De Benedicto?...Ese demasiado quilombo tiene con eso de querer amigarse con esos obispos tan estimados por mí así que yo me estoy aguantando y no lo he molestado…
Dios: - No lo digo por Bene…Ya hablaré seriamente con él…Estoy hablando de Sebastián…
Diablo: - Sebastián Sebastián…Hay millones che…A cuál te referís?
Dios: - No te hagas el tonto…Sabés muy bien a que Sebastián me refiero…
Diablo: - Ok, ok…Si vamos a hablar de él aguantame que pido un te de tilo y unas pastillas…Me trae muchos dolores de cabeza ese chico…
(A su secretaria)…Tráigame un te bien cargado y una caja de Ibupirac quiere?
Dios: - Se puede saber que problema tenés con él?
Diablo: - Muchos…Lo que no sabía era que fuera tan importante para vos que venís así personalmente y tan indignado sin siquiera querer jugar una manito de truco como en los viejos tiempos…
Dios: - Amo con locura a ese muchacho…Tengo muchos planes para él y no voy a permitir que ni vos ni nadie se interponga, (enérgico) estamos?
Diablo: - Bajemos los desiveles…

(Golpean a la puerta. El diablo hace pasar. Entra una mujer con un cuerpo “infernal”, con un vestido rojo sumamente bello y provocativo trayendo lo pedido por su amo)

…Hola mi diablita…Qué linda estás?...(a Dios) Viste que buena carne tenemos por acá?...Te gusta o sos como tu amiguito Sebastián…(la mujer sale)
Dios: (intransigente) – No me hagas enojar más de lo que estoy, querés?...Bueno decime entonces, qué te pasa con Seba?
Diablo: - Es que ya no se como manejarlo a ese…Hace tiempo q no tenés un ser humano tan espantosamente bueno, da asco de tan macanudo que es…uacala…pienso en él y me dan náuseas…Salvando las diferencias me hace acordar a aquel joven de Asís…Francisco se llamaba no? O a esa monja que tanto me hizo renegar allá en la India…La verdad, te confieso que les tuve miedo a esos dos. Por un momento pensé que me iban a mandar a la mierda toda mi obra que tanto me costó construir…
No digo q este argentinito sea tal cual como ellos. Pero tiene un ángel especial …Ningún diablito quiere ir a pervertirlo y corromperlo…(desanimado) Todos vuelven frustrados.
Dios: (ríe con orgullo) – Viste q te dije q era especial…
Diablo: (firme) – Pero no cantes victoria…Ante no era así…Pero no se qué le pasa…Está violando nuestro pacto!
Dios: (sorprendido) – Pacto?, Sebastián y vos?...No che…Estamos hablando de personas diferentes entonces…Jamás, y pongo las manos en el fuego por él, mi Sebas haría un pacto con vos…
Diablo: - Pero es gay, o no?
Dios: - Otra vez con esas idioteces… ya hablamos eso…Las personas homosexuales no lo son por tener un pacto con vos ni por ser amigos tuyos…Basta de seguir molestando a la gente con eso…Los llenás de culpa para que piensen que yo no los amo y se alejen…
Diablo: (recuerda) – El antes era más dócil a mí…Pero hace un tiempo que ya no lo reconozco…
Dios: - Sí…Está volviendo a ser él mismo…Aquel niño que se dejaba cuidar y mimar por mí…Cuando Sebastián nació fue la alegría de la familia…Era tan tierno y dicharachero ese mocosito…Sin embargo sus padres estaban un poco tristes por él…Nunca supe bien por que…Quizás temían que por su buonomía fuera manipulado…Su hermana lo adoraba al igual q el resto de la familia…Pero de pronto algo cambió…Su adolescencia fue un poco dura…(recriminando) Gracias a vos por supuesto…Sufrió mucha soledad, y culpas…No se daba cuenta de cuan amado era y necesitó evadirse...Le costó mucho dejar a su gente y su pueblo cuando comenzó con la facultad…Por un momento sintió que estaba abandonando a sus padres y que no lo iban a entender (se lo ve muy emocionado cuando habla de Sebastián) Reconozco que estuve un poco preocupado por él…pero ya no…
Diablo: - No te pongas meloso y cursi che…Aburrís (y con un gran bostezo aparenta dormir echado en su sillón)
Dios: - Siempre el mismo insensible vos…
Diablo: - Cuando él se fue de su pueblo…Ahí logré que empiece a alejarse de vos…La gran ciudad lo tentó…Estaba a largos kilómetros de la gente que más amaba. Se sentía raro…más de una vez pensó seriamente en volver…No le resultó sencillo…Y yo, feliz!
Dios: - No , claro q no…Nunca nada le resultó sencillo a él…Por su sensibilidad y su hermosa capacidad de emocionarse estaba siempre como al límite…Todo le costó sangre, sudor y lágrimas, por eso valora tanto lo que tiene y posee convicciones tan firmes.
Diablo: (sin dejar su indignación) – Encima esa carrera que elijió…Es un bocho el pendejo…Yo nunca quise que estudie eso…Justo eso!!...La vida y la tecnología…El ama la tecnología, como yo…Pero en vez de usarla para entretenerse de manera poco sana o para corromperse, pretende usarla para hacer descubrimientos a favor de la humanidad…Ese idealismo me pone loco…Ya demasiado tuve que lidiar con la polaca María Sklodowska hace años…Ahora éste…
Cuando ganó aquel premio tan importante hace un tiempo lo vi tan feliz y orgulloso de sí mismo que me alegré, porque pensé: “Ahora este va a dejar de hacerse el bueno y la poca soberbia que tiene va a aumentar a full…Manda sus sueños de salvador del mundo al carajo y como buen egoísta comienza a pensar sólo en él lucrando y ambicionando más en desmedro de los que lo rodean”…Al principio presentí que ya lo tenía…Pero…
Dios: (lo corta) Pero…yo no permití q eso pasara. Con mucho amor y paciencia traté de demostrarle que si bien ese premio era muy importante para su vida personal y profesional era sólo eso…Un premio…Un bello reconocimiento, nada más…
Diablo: - No me vas a negar que pecó de soberbia pensando q todo el mérito era esclusivo de él…
Dios: - Seba conoce bien su vocación. Sabe que la razón de ser del científico es tener un compromiso impostergable con su prójimo…Un desafío… Una carrera contra reloj para salvar seres vivos…Esa es su ética…Es cierto que a veces cae y pierde un poco su humildad…
Diablo: - Y la seguirá perdiendo…Y seguirá cayendo…
Dios: - Y ahí estaré yo para levantarlo…
Diablo: (desafiante) – Ya lo veremos…Pero igual lo que más me molesta no es eso…(furioso)… Qué parte no entiende este chico que el ser gay implica fiesta y promiscuidad?...Acaso no entiende los códigos de un verdadero gay?...Y mirá que no paro de tentarlo…Con la escusa de que se ocupa tanto de su físico lo hago codearse con hermosos hombres para que lo hagan caer, lo juntos con algunos amigos que son medios tarambanas, le mando gente para que se tiente..Y nada che!!
Dios: (ríe) – Es q no es gay Sebastián…Vos bien sabés que su esencia es distinta…Es sólo un joven que buscar amar y ser amado en plenitud. Por eso se cuida mucho, es tan discreto y espera que llegue la persona indicada…No quiere llenarse de esa asquerosa cultura gay, solo quiere encontrar “un” HOMBRE no un macho…
Diablo: - Habiendo tantos…Para qué conformarse con uno?...Que desperdicio…Encima tiene la estúpida idea de querer formar una familia…Hasta piensa algún día tener un hijo, a vos te parece?
Dios: (con agrado) – Claro que sí…Por qué te crees que lo cuido como a un tesoro?...Yo le daré eso y mucho más…Todo aquello que lo ayude a seguir realizándose como el HOMBRE de bien que es…
Diablo: (taxativo) – No te va a resultar tan fácil…Yo a ese lo quiero para mí…Ya se va a cansar de querer hacerse el noble y virtuso…
Dios: - Mi Seba es fuerte…
Diablo: - Nadie resiste a mis encantos…Si no no tendría a tantos de tus antiguos amigos conmigo que me adoran aun sin darse cuenta, no te parece?
Dios: - Escuchá bien lo q voy a decirte (enérgico) Pobre de vos si le hacés algo a ese muchacho…Te vas a arrepentir y sabés mejor que nadie que yo soy pacífico pero cuando de proteger a un hijo tan maravilloso como él se trata me transformo en una leona…No me provoques!
Diablo: (calmándolo) – No te pongas así che…No es para tanto. Es sólo un joven más, e insignificante…
Dios: - No para mí…Así que te prohibo…
Diablo: (carcajada burlona, lo corta) – Vos me vas a prohibir a mí?...Tenés que leer tu Palabra, la Biblia, más seguido!...Jamás te obedecí y jamás lo haré, por eso soy quién soy, o no?...
Dios: - Sabés que siempre doy libertad a mis hjos. Por eso te fuiste de mi lado…No quise violentarte, pero qué mal me pagaste mi incondicionalidad!...
Diablo: (exaltado) – Ves!...Ahí está tu punto débil, tu talón mi estimado Aquiles. Qué pensás hacer con tu “Sebas”?... Atarlo?... O tenerlo como una marioneta para que se porte bien?...No…No lo harás…Y cómo es libre podré hacer que deje esos infantiles sueños de la felicidad de los “Ingalls” que tiene y lograré que sea un gay hecho y derecho…
Dios: - No puedo negar que tenés una gran habilidad para persuadir y que Sebi es libre y así lo será siempre…
Diablo: (como ganando la batalla)…Me alegra q nos entendamos che…Relajate. Poné los pies sobre la tierra y date cuenta q Sebastián no es mejor que los demás. Dejalo q viva en paz el placer de la noche, las perversiones, las fiestas…Que encuentre allí su felicidad…
Dios: (cansado pero firme) – NO me voy a rendir…Lo amo demasiado para permitir que lo moldees a tu imagen…
Diablo: - El está muy sólo…le cuesta…caerá tarde o temprano…
Dios: - No está sólo…No harás que crea eso…No duda del afecto q su familia y sus amigos sienten por él…
Diablo: - Pero cuando llega la noche, apaga la luz de su cuarto, se acuesta a dormir y está sólo…Momento ideal para meterme en su cabecita e inspirarle a que maquine locuras…
Dios: - Le enviaré una persona, muy pronto, para q se amen y se cuiden mutuamente…
Diablo: (sorprendido) Ah!...Tenías una carta bajo la manga…Sos más inteligente de lo que creí al fin de cuentas…Y…Quién es esa persona?
Dios: - Es un buen muchacho…Hace tiempo que estoy esperando que se encuentren desde sus ganas y sin forzar sus respectivas voluntades…
Diablo: (franeleándolo) – Y cuál es el nombre de este tipo nuevo che?
Dios: (ríe con tono irónico) – No te olvides…Yo soy bueno por que soy Dios, pero no soy BOLUDO…

Descubriendo un mundo nuevo...

Sé que no soy Cristobal Colón descubriendo América. A decir verdad, tampoco él la descubrió...ya vivían millones de personas en el "nuevo" continente...Tampoco fue el primer hombre blanco en llegar. Pero bueh, la Historia...
Sólo soy una pequeña hormiguita en este "nuevo" mundo de los blogs...
Qué busco creándome uno?...
Vaya uno a saber.
Será que quiero dar a conocer a los demás un poco más acerca de mí?
O acaso es sólo una escusa para conocerme más a mí ismo a partir de mis imágenes, escritos y en especial desde la mirada que los demás tienen de mí mismo?...
En fin...
No creo que importe demasiado la causa...
Acá estoy...
Agradeciendo desde ya a todos los que deseen conocer un poco más a este ser que día a día intentar ser más y mejor "humano"...